• “Suéltalo, déjalo ir y grita ‘¡¡PUUUÑ***!!’” – Verbo

14 11 2009

En la madrugada se cumplirán 48hrs de sentir una ansiedad que no se me ha ido…200551127-006

No sé exactamente qué es, pero es una ansiedad rara. No es una ansiedad angustiosa; incluso estoy de buen humor. Es una ansiedad que me tiene bien hyper, inquieta, impulsiva y con un poco de ardor en los brazos y en el pecho,… y un poco preocupada también, sí.

Ayer no pude estar en casa mucho rato: salí a beber un café con un amigo para hablar un rato y, cuando terminamos, me dejó en mi casa. No aguanté presión, así que tan pronto mami llegó con mi guagua, la cogí y arranqué para Plaza a encontrarme con otra amiga, comer y hablar un rato. Cuando regresé a casa no aguanté presión de nuevo, textié como a 10 personas y terminé yéndome al Viejo San Juan con otros amigos hasta la madrugada cuando ya había tenido suficiente. Hoy voy por las mismas a estas horas de la noche luego de un día largo de disimulo. Me incomoda, ¡me tiene loca…!

Tan inquieta estoy que desactivé mi cuenta de Facebook. No sé por qué lo hice. Sólo lo hice. No sé cuánto tiempo me durará, ni qué tiene que ver eso con la ansiedad. Tal vez tiene un poco que ver con claustrofobia. Definitivamente tiene todo que ver con la impulsividad, jejeje.

Así que parece que por lo pronto, si algo, me consiguen a mi teléfono celular. O por aquí. O por chat. O por e-mail. O por Twitter. Busca el Gran Botón Amarillo con el pajarito loco a la derecha. Como siempre, I’m always available. :)

Much love,

Ale

P.D. – ¡Cotto, Cotto, Cotto!





• ¿Zzz?

13 11 2009

No es lo mismo no poder dormir y estar tranquilo, a no poder dormir porque tienes la cabeza a millón. Esta madrugada me pasó eso y me desesperé. Aunque un amigo mío me recomendó usar ésto, yo me antojé con pintar a como dé lugar porque eso sería lo único que me quitaría la pendejá, no sé por qué pues no pinto desde la high.

Lo que me salió fue ésto…

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… No preguntes, jajaja…





• Ávido

10 11 2009

JayuyaCmSn

  1. adj. Ansioso, codicioso:
    los niños están ávidos de nuevas experiencias.




• Hoy fue el mejor dia de mi vida

5 09 2009

Esta mañana fui a trabajar bajo un cielo que no existía. Me regalaron un poncho amarillo bien nítido y un jacket chinita super gufiao acompañado de un ID sin el cual me podrían dar una multa de $10mil dólares. Tenía agua hasta dentro de las medias, mis mahones se mojaron (principalmente en la pierna izquierda a causa del viento), y mis manos se arrugaron por la constante llovizna.

Hoy tuve el placer de probar por primera vez en mi vida un Peanut Butter & Jelly & Banana sandwich. También pude probar el té Madagascar Vanilla Red el cual ya sé dónde lo puedo conseguir para poder seguir tomándolo. Igual, fui testigo de cositas bien chulas que van desde quotes tripiosos, hasta una explosión de película con una bola de fuego expectacular que se elevó a unos 100 pies de altura, BOOM!!!

Descubrí que los transformers son existen: viven en los muelles de la Kennedy y, cuando sea grande, quiero trabajar ahí para poder operarlos. También descubrí que si uno se para en la reja de una alcantarilla, el agua que cae cambia drásticamente de sonido si bajas y subes la cabeza.

Hoy fue el mejor día de mi vida porque sí, porque a eso de las 9am, en medio del frío, el gris, la humedad y mi lejano lock-up, decidí que lo sería.

Y ya. Así fue.


  • Ahmed – Maybe tomorrow will be mine




• Treehugger

25 08 2009

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El árbol que se cayó sí tuvo testigo. El testigo fui yo.

Yo lo vi caerse.
Caminé hacia él.
Lo toqué y lo sentí.
Y sé que cayó, a pesar que más nadie lo vio.

Lo toqué con mis manos.
Sentí sus asperezas.
Toqué la hendidura,
y vi sus entrañas,  justo donde partió.

Le vi los anillos,
y después los conté.
Vi que tenía 127 años, y que era frondoso,
y que parecía hermoso,… y lo tenía en mis manos,
y cabía exactamente en el diámetro de mi abrazo,
mis dedos abrochando su circumferencia
rugosa y picante, incómoda y cruel,…

Pero así mismo me gustaba,
que me picara y me ardiera por todo un fin de semana,
para que no se me olvidara su nombre,
ni su olor, ni su textura,
ni la dulzura de su sábila.

Y no se me ha olvidado, no.

Para nada.





• UPDATE

18 06 2008

(Ver: “• Owww, yeah!“)

Acabo de escuchar en ABC que las mujeres que beben tres tazas de café diarias reducen en un 25% las probabilidades de tener padecimientos en el corazón.

Y repito: “Owww, yeah!” Woo!!!

Dato Curioso

Existen 10 artículos en este blog en los cuales el café es mencionado o juega un papel relevante en el mismo, lo cual se traduce a un considerable 12% de este blog. ¿Ganas de leer? Escriba la palabra “café” en el buscador locaizado a la extrema superior derecha (↗), y bujque en interné.





• Owww, yeah!

17 06 2008

Y tanto estuve diciéndolo y jodiendo hasta que por fin…

I’m a happy woman.





• Ese ha de ser el gimmick de las guaguas

9 05 2008

Ayer decidí que quería ser una porowrican tuwrist. No me levanté tan temprano como había planificado, pero así mismo como desperté, me bañé, desayuné, me vestí, me puse las gafas y partí a pie.

Caminé hasta la parada más cercana a mi casa. Ayer había descubierto que ir a pie, contrario al sentir común, no es tan tedioso como uno imagina. Me senté un rato mientras esperaba la AMA y, tal como me había prometido, saqué la novela que me estoy leyendo. Mientras estuve allí esperando, empecé a arrepentirme un poco de la idea. Hacía un calor inmenso y yo llevaba puesto dos tops y dos bottoms. Estar en uno de esos días del mes donde existir se hace sumamente incómodo tampoco estaba ayudando, pero a lo poco se me olvidó cuando un individuo se sentó a mi lado. Era el “viejo cabrón” vecino de mi ex. Él no sabía quién yo era a pesar de haberme visto cientos de veces por su casa. Ya no se acordaría de mí con el pelo oscuro, corte medio extraño y las gafas puestas.

- ¿No ha pasado la guagua? – me dijo mientras trataba de sentarse con dificultad. Yo lo miré, pero antes de que pudiera contestar, se rió y me dijo “Claro que no ha pasado. Sino, tu no estuvieras aquí esperando todavía, ¿verdad?”. Se hechó a reir.

- ¿Gustas? – me dijo mientras abría el dulce de repostería que acababa de comprar en la panadería de alfrente.

- No, gracias. Buen provecho. – le sonreí sin los ojos que aún seguían leyendo

- Gracias. Gracias por no gustar. Así me lo como yo completo. – Se hecho a reír de nuevo y yo con él. Pensé que era mejor así, que no me reconociera. Me gustó la simpatía que nunca dio incidios de existir durante esos tres años en que lo conocí de lejos através de sus gritos, refunfuñeos, disputas interminables con los vecinos y todas las quejas y cuentos que me hacía mi ex y su familia, todos creíbles y muy bien fundamentados en la odiosa personalidad de un corpulento y viejo veterano de guerra pro-americano, pro-estadista y jodido con múltiples condiciones médicas totalmente opacadas por su voraz personalidad. Por un momento pensé hacerle preguntas y darle conversación en algo que imaginé que iría como “¿Usted vive cerca? Ah, ¿vive alli? Nice,… Nunca he entrado a esos apartamentos. ¿Es una comunidad chévere? ¿Tiene buenos vecinos? ¿En serio?? ¿Cómo así?”. Muy tentador, pero no lo hice, no sé por qué. Tal vez porque ahora parecía un Santa Claus sentado al lado mío, riendo y ofreciéndome dulces,… tan Santa Claus como los comerciales de Coca Cola, con una Diet Coke en la mano y todo.

Se necesitaron tres guaguas y dos horas y media para llegar a mi destino, pero no me pesó. Siempre (y digo siempre) encuentro algo particular que me llama la atención y me provoca romper a hacer narrativas mentales que pretendo grabar en mi cerebro, aveces inútilmente.

Esta vez fue el personaje de la abuela. Siempre hay una abuela. Fue la primera en subir en una de las paradas de Santurce. Lo hacía un paso a la vez mientras saludaba al chofer y le daba las gracias, mi’jo, por llegar rápido. Era pequeña, menuda, pelo blanco y jabao, con ropas de nylon color crema que en ella parecían doradas. Cargaba con unas pocas bolsas de algunas decoraciones que compró en el pueblo. Cuando se sentó alfrende mío, no dejé de observar su pelo recogido en una bola envuelta por una mayita dorada con borde de flores. Olía a uno de esas fragancias baratas que uno llama “perfume de vieja”, pero yo les digo “olor a abuela” porque a mi me gusta inhalar profundo cuando los percibo. La felicidad que de momento sentí por mis narices se me escapó por la esquina del labio en un leve estirón.

Dejé de prestar atención para fijarme en otros detalles del camino, en los lugares, los atajos, las forma en que las calles que yo conocía se conectaban de formas que yo no conocía, o de esos sectores que tanto hablan y yo ni cuenta. Para mi fortuna, caímos en una calle de cuya existencia no me había percatado hasta hace algunas semanas. Entre el mar de graffitis que parecía tener y el paso prohibido a carros privados, me había causado una curiosidad enorme que no había podido satisfacer hasta ahora. Si hubiese tenido la potestad suficiente, le hubiese ordenado al chofer que se detuviera y me esperara a lo que le tomaba fotos a las paredes que más me gustaban. Pero así no es que funciona el mundo público.

- Nos vemos, mi’jo, que tenga buenas tardes.
- Igual usté, señora. Cuide sus pasos. – le dijo uno de los pasajeros a la abuela con quién mantuvo conversación mientras yo perdía los ojos en paredes jodidas con muchos colores.
- Amén. Cuide usté los suyos.

“Cuide sus pasos”. Me encantó.

Me bajé irremediablemente en Covadonga. Ya eran las tres de la tarde. El día se sentía como si no tuviese mucho tiempo, pero yo sentía lo contrario; tan cheesy como suene, me sentí libre y con ganas de lo minuscioso. Así, caminé por los muelles y encontré una tiendita media escondía llamada “Café Cola’o”. Yo, que soy una fleje cafeinómada declarada, entre por voluntad ajena y persuación obligada por la onda seductora aromática. Salí de allí feliz, con la taza de café más perfecta que he recibido en mucho tiempo: caliente sin pelar, color con cuerpo, consistencia cremosa justo en donde se une la parte líquida con la parte espumosa, y un diseñito de lo más cute en el tope.

Luego de caminar un poco, ver algunas tiendas que nunca había visto y coger más brochures turísticos que cualquier genuino extranjero, llegó mi hermano a hacerme compañía en lo que llegaba la hora del juego. Lo de los brochures sonará ridículo, pero a veces uno asume que uno vive aquí y anda sin enterarse de cosas chéveres que también se pueden encontrar. Como los jueves de mojitos a $3.50 en el Burén. Hacia allá fuimos encontrándonos con el Monseñor Roberto González. No reaccioné rápido (en realidad, no me atreví), pero hubiese estado cool habernos tomado una foto con él para regalarsela a papi y que sientiera que sus hijos no están tan adentrados por los caminos de la perdición… ;)

Subimos, bajamos, pasamos y volvimos para comer algo en La Mallorca antes de irnos. Aquel era el primer cubano que comía con sabor a clavos de pimienta y piña. Y para Sebastián, aquel era el peor pollo frito que había comido en su vida. Fue nuestra primera vez, pero no será la última: al menos yo prometo volver algún día y probar el Mallorca Burguer con carne hecha en la casa. No suena tan bien en mi cabeza, pero siento las ganas de tratarlo.

Entonces llegamos al Mets Pavillion. Era el primer juego de baloncesto que veía en muchísimos años, incluyendo aquellos en que Seba jugaba en Borinquen Gardens. Ya las reglas se me habían olvidado, pero no el entusiasmo irreprimible y el estrés emocionante. Quise mucho jugar baloncesto de nuevo. Aunque nunca pertenecí a una liga, la otra mitad de mi infancia la crecí con una porción considerable de varones que me enseñaron a jugar street hockey, baseball, handball, baloncesto, Nintendo64, PlayStation y a tirar gargajos mejor de lo que lo podía hacer la niña promedio. Pero precisamente, como la niña que al fin soy, salí del juego con un nuevo amor platónico: Ricardo Dalmau.

Si, googlié su nombre. La poca información que encontré lo convirtió en el próximo Mr. Dreamy. Estaba ready para suspirar con su nombre y docenas de pósters en el techo sobre mi cama hasta que una persona cercana a mí quien una vez lo conoció me dijo que está casado con hijos. Se me rayó el disco. Ya no lo quiero. Oh, but so gorgeous,…! Una razón más para volver a ver otro juego de basket contra los Cangrejeros. :)

Hoy también descubrí que hay una guagua que va hasta Piñones. Si alguien está dispuesto a reservar $2.25 para transporte público con par de pesos adicionales para pastelillos de jueyes, Medallas y muchas energías, be my guest. Esa es la próxima que me voy a zumbar.





• Hoy decidí que quiero leer

7 05 2008

Hace mucho tiempo que no lo hago porque siempre digo que no tengo tiempo para hacerlo cuando no tengo tiempo de a deveras. Cuando lo tengo, lo dedico a otras cosas. Pero realmente, ¿qué es no sacar tiempo para leer? Es lo que a mí me gusta llamar “slacking off” en lugar de “vagancia”. Me gusta cómo se siente la lengua al pronunciar el “sl” seguido de un “ck” en la palabra “slack”. Es eso mismo: “sl” like in “ssssslowly”,…. y “ck” like in “stuck”. Algo que empieza lentamente y derepente se tranca y no se hace. “Vagancia”, como dice Sandra, “doesn’t quite cut it”. (ver: •Trilingual)

Creo que me distraigo demasiado con estupideces. Cuando estuve en Madrid me leí cuatro libros de 800 páginas cada uno y lo hacía con una facilidad y voracidad increíble a falta de televisor y computadora. Me los compraba así de gordos con toda la intención de joderme leyendo para que me rindieran, y al mes ya tenía que volver a FNAC o alguna otra librería para buscar la próxima cosa en qué entretener mi nariz en momentos de ocio o soledad. ¡Y lo bien que se sentía!

Ahora, nacarile.

Pues, lo decidí. Pero como yo me conozco, lo hago público aquí soltando a la libre la posibilidad de que alguien que me conozca lea este post, y la próxima vez que me hable me diga: “Oye, leí tu post en el que te decidiste a leer. So, ¿qué has leído?”. Lo sé, estoy soltando al aire un compromiso con nadie. Puede ser que a lo mejor nadie me pregunte, pero la posibilidad me motivará a hacerlo. De hecho, como es un compromiso con “nadie” preciso, terminará siendo un compromiso propio,… o algo así,…. ¡jajaja! Después que funcione, brega. Es lo importante.

No importa. El punto es que empiezo hoy. Y pronto verán una reseña al respecto.





Mood: Resaca después de la bofetá

5 05 2008

El mejor cura-ánimos en lo que: … :)

Soul Meets Body
Death Cab for Cutie
del álbum “Plans” (2005)

I want to live where soul meets body ,
And let the sun wrap its arms around me,
And bathe my skin in water cool and cleansing,
And feel, feel what it’s like to be new.

Cuz in my head there’s a Greyhound station,
Where I send my thoughts to far off destinations;
So they may have a chance of finding a place,
Where they’re far more suited than here.

Ba-da-ba-da-ba-ba,
Ba-da-ba-ba-ba-da-ba-ba,
Ba-da-ba-ba-ba-da-ba-ba-da-ba-da-ba.

I cannot guess,
What we’ll discover,
When we turn the dirt,
With our palms cupped like shovels.
But I know our filthy hands,
Can wash one another’s,
And not one speck will remain.

I do believe it’s true,
That there are roads left in both of our shoes.
But if the silence takes you,
Then I hope it takes me too.
So, brown eyes, I’ll hold you near,
Cuz you’re the only song I want to hear;
A melody softly soaring through my atmosphere.
Where soul meets body.
Where soul meets body.
Where soul meets body.

And I do believe it’s true,
That there are roads left in both of our shoes.
But if the silence takes you,
Then I hope it takes me too.
So, brown eyes, I’ll hold you near.
Cuz you’re the only song I want to hear;
A melody softly soaring through my atmosphere.
A melody softly soaring through my atmosphere.
A melody softly soaring through my atmosphere.
A melody softly soaring through my atmosphere.





• Mood: Culeca… :)

5 04 2008

culeca





• Se me pasó la salida

28 07 2007

Jazz de los 40’s, de aquellos de tipo opaco, con voces negras, un poco roncas, absolutamente románticas. Es cierto que Starbucks es sintético, pero tiene algo que me gusta. Desearía que esa pared hubiese sido de un color violeta profundo, bien bold, con luces más tenues para sentir cozyness, pero la terraza de afuera no tiene precio. Hoy es viernes. Hoy no se escucha mucha bulla por aquí. Sólo se oye la estela ruidosa de los carros a medio kilómetro. But, hey, hundido el cuerpo en ese cojín al aire libre con un vaso caliente en las manos, who cares? I’m in the right place.

Hoy es de esos días en que quiero estar sola. Estoy muy tentada a buscar cualquier persona en mi cel, llamarle y quedar. No lo niego. Pero no. En verdad hoy quiero estar sola. Y se me ha dado bien. Mi hermano salió hoy para Nueva York (…cabrón…). Mi hermana y mis padres se fueron a pasar el día en Patillas. Yo hubiese ido si hubiese despertado en otras circumstancias. Igual, poco son los días en que se dan estas vacaciones impromptu. Cancelé mis planes del día. También los de la noche. Me senté a hacer algunas de esas cosas que típicamente pospongo. Como ésto. Me cociné Thai Peanuts Rice Noodles con camarones. Pero no te sorprendas. Son de cajita. Escuché un poco de música al volumen que me gusta sin que nadie imprudente intentara ajustarlo. Eso me encanta. Me bañé. Me monté en el carro y llegué hasta Caguas. Pero no hizo mucho sentido, así que regresé. Y justo aquí, en la tienda vecina brand-new de Starbucks, me compré un White Chocolate Mocha con un Spinach Empanada. Pero me gustan más las Spanakopitas de Border’s. Tampoco hay mucha gente aquí, para mi suerte,…

Tanta carencia humana se siente como un “28 days later”
sin el pasme post-comatoso. Eso está bien. Es lo que me hace falta.

Sería más rico si nadie regresase a casa por hoy. Así alquilaría alguna peli. Con mucho chocolate. Popcorn. Tostitos con habichuelas, cheddar y sour cream. Batidas de chocolate. Tirá en el piso. Con luces apagadas. Almohadas. Couch potato. Todo es más grande en el cine.

Yeah. That would be so good.
Ah,… tan good como ese jazz…
…O soul…
…O blues…
No sé.
Qué rico.





Protegido: • Melcocha con Grolsch (editado)

11 05 2007

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• Rainy days and Mondays, Part II: “Also Tuesdays…”

15 08 2006

Siento mucha cosquilla en mi pecho,… un poquito de ansiedad culeca, y, la verdad,… ¡tengo muchas ganas de estallar en risa!

No sé qué tiene el día de hoy. Tal vez la lluvia incesante o la densidad de la nublez, nubledad, neblina, lo nublado (lo que sea, me lo estoy inventando, fuck it),… los truenos opacos y lejanos, el relampagueo que empezó esta madrugada a eso de las 4am cuando aún insistía en juekarme con el sueño en el sofá de mi sala,… las gotas cayendo en el piso mojado (me tripea el prestar atención y poder escuchar cómo suena cada una, como si fuesen independientes unas de las otras, como si fuesen musiquita o notas Do-Re-Mi en un pentagrama en lugar de escuchar un sólo aguacero atormentado y en desorden), la brisita suave y húmeda que se cola por mi ventana, el mug de café caliente a mi lado en medio de una temperatura tan ricamente fría, y mi cuerpo hundido en esta silla tan grande, tibia y acolchonada…

¡Qué rico, puñetahh….!

Celebro estos feelings un tanto extraños, pero tan funnys,… ese no-sé-qué que me hace sonreir,… y apuesto a que a tí te hace sonreir también, pues tu también lo has sentido alguna vez. Todos lo sienten.

Tal vez es pq es martes,…
Tal vez si fuese lunes, Karen Carpenter tendría razón al decir “Rainy days and mondays always get me down”.

Tal vez los martes son para esto,…
Para chilear,…
Para despreocuparse,…
Para estirarse,…
Para echarse hacia atrás y trepar los pies cruzados sobre la mesa…
Para realizar que estamos a martes y aún queda el resto de la semana por vivir y disfrutar…

Maybe es cierto,…
Maybe los martes son los mejores.
Maybe los martes son mis favoritos.

Aquí te dejo la canción. Nunca me había sentado a leerla,… Actually, es bastante depressing, ¡jajaja! Pero la voz de Karen es tan pura y tan melodiosa (¡tan cabrona!) que la letra realmente no importa, sino el feeling de serenidad y harmonía ante todo.

Un beso.

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Rainy Days And Mondays
by Carpenters

Talkin’ to myself and feelin’ old
Sometimes I’d like to quit
Nothin’ ever seems to fit

Hangin’ around, nothin’ to do but frown
Rainy days and Mondays always get me down

What I’ve got they used to call the blues
Nothin’ is really wrong
Feelin’ like I don’t belong

Walkin’ around, some kind of lonely clown
Rainy days and Mondays always get me down

Funny but it seems I always wind up here with you
It’s nice to know somebody loves me
Funny but it seems that it’s the only thing to do
To run and find the one who loves me

What I feel has come and gone before
No need to talk it out
We know what it’s all about

Hangin’ around, nothin’ to do but frown
Rainy days and Mondays always get me down

Funny but it seems that it’s the only thing to do
Run and find the one who loves me

What I feel has come and gone before
No need to talk it out
We know what it’s all about

Hangin’ around, nothin’ to do but frown
Rainy days and Mondays always get me down

Hangin’ around, nothin’ to do but frown
Rainy days and Mondays always get,…
…Me down.