• El día que transmuté en hiena

30 03 2008

Fue un 24 de Diciembre, 1990.

Eran las ocho de la noche. Mi mamá nos acostó a dormir y, antes de apagar la luz, nos dijo: “Duérmanse rapidito que mañana viene Santa”. Yo, que estaba que no cabía en mí, le dije: “Mami: mañana voy a parir”.

Amaneció. Me asomé por la puerta de mi cuarto con prisa calculada. Vi el árbol luminoso que quedaba justo enmarcado por los bordes de la boca del pasillo concentrando cualquier vista hacia el objetivo perfecto… allí. Afiné mi vista y encontré la forma cubícular específica entre todas las cubiculares: “Ese. Ese eres tú”.

Arranqué mi paso a toda velocidad: los quince pasos más largos del mundo que habían desde mi punto hasta el punto de ataque. “Charriots of Fire” sonaba en el fondo en un himno épico y glorioso donde nada se interpone entre el deseo y lo deseado…

…Uno…

…Dos…

…Tres…

…Cuatro…

Dando el décimo paso, no contuve mi paciencia ante mi ansiedad: flexioné mis rodillas en el salto más potente que he tenido en mi historia. Mi peso se elevaba en el aire como un celaje diminuto y salvaje, mi pillama rosita de “Pillow People” fluía con el impulso, mis cabellos dorados y finitos ondeaban con la brisa fingida de una sala clausurada, mis ojos chinitos de morra no perdían de vista a aquella caja envuelta en papel rojo. Quedé suspendida en el aire, y en los tres segundos más eternos que me tomó pisar de nuevo el suelo (no cualquier suelo, sino suelo impregnado de regalos), no paraba de pensar “NENE O NENA, NENE O NENA, NENE O NENA” sin realizar que los rayos del sol mañanero navideño que se colaban por la ventana eran mi luz de luna llena. A medida que la gravedad me traía de vuelta a mi punto de contacto con el resto del Universo, preparé mis rodillas para aquel desapercibido impacto entre piso y hueso, amortiguado por carne tierna de una delicada (y ahora animal) niña de 7 años…

¡QUÉ IMPORTA…! Mis uñitas pasaron a garras sádicas, mis ojos emperica’os y hambrientos combinados con risa de villana sicópata: una hiena regocijándose sobre su presa desgarrando el papel, volándolo en cantos, partiéndose las cutículas sangrientas y comiéndose el cartón con el plástico sin contener la voracidad de llegar a sus adentros… Ha-ha,… ¡Ha, ha, ha,…! ¡HA, HA, HA – HAHAHA! ¡¡HAHAHAHA!!!! ¡SÍ! ¡¡SÍÍÍ!!! ¡ESO ERA! ¡POR FIN!…

…POR FIN,…
…HA LLEGADO EL DÍA…
…DE SER…
…LA MADRE DE UNA…

¡¡¡MAGIC NURSERY BABY!!!

P.S. – Mi Magic Nursery Baby resultó ser una niña rubia con dos moñitos y un jumper suit color baby-blue con florecitas rositas. Fui la niña y madre ficticia más feliz del mundo.

P.S.S. – Pensé importante hacer la salvedad luego de haber confesado mis breves momentos vividos como un pequeño monstruo feroz.





• Creative Chronicle: Childhood

7 09 2007

Pues, sí…. recuerdo cuando estaba en head-start,… Me encantaba tener que pintar, dibujar, moldear. Siempre me fascinaron esas cosas. Recuerdo que esta vez en particular,.. teniamos que dibujar nuestra familia,… creo? No se. Yo se que la dibuje, y que unos dias antes habia visto que mi papa tenia una pantalla en la oreja. Asi que, a pesar que era una pantalla de embuste, dibuje a mi papa con una. Mis dibujos no eran como los del resto. Mis dibujos tenian volumen en vez de ser cuerpos de palitos. Tenian detalles, tenian tamanos, tenian elementos,…

Lo comico es que, aunque esto era asi, aquella vez mis maestras solo me preguntaron qué era aquello que estaba en la oreja de mi papa… ¡e insistian! Y yo, con mucho orgullo, les decia que mi papa tenia una pantalla en la oreja. Me daba cosquillas pq, somehow, a mis cortos 4 años yo entendia que tener una pantalla en la oreja era cool. Y mi papa era cool. Cuando lo vi me eche a reir, y le dije bien emocioná y curiosa “¡Papi! ¡Tienes una pantalla en la oreja! ¿y que’s eso?? ¿Como te lo hiciste??”. Creo que, 20 años despues, sigo siendo la misma: igual de curiosa, easily amused, con sorpresa muy exclamativa,… y con observacion a detalles estupidos, a pesar que ahora tengo la mente en el mismo culo, jajaja!

No se si le di color a aquel dibujo. Probablemente si. Tambien recuerdo la leche Klim. A mi me gustaba, y me la bebia con los bottoms ups haciendo competencia con Andres Jose pq el me gustaba. El siempre pensaba que la competencia era a ver quien se tomaba la leche mas rapido. La verdad era que la competencia era a ver a quien le salia un sello impregnado en el fondo del vaso que solo se veia cuando acababas la leche. Wow, cuando Andres Jose me gustaba… Yo tambien le gustaba a el. Por unos dias fuimos como que jevitos, y yo lo supe pq, cuando jugabamos a “La Señorita Elena”, el siempre me sacaba a bailar. Cuando me tocaba bailar la parte de “dejala sola, sola solita” y sacar a alguien, lo sacaba yo a el siempre. El juego se convertia en nosotros dos por un momento hasta que la maestra nos decia “Oye, pero los demas tambien quieren jugar! Saquenlos a bailar!”, jajajajaja!

De buenas a primeras le cogi cosa. Y cuando me llamaba a casa por telefono, no queria hablar con el. Mami entonces me decia “A-le-xandra. Coge el telefono ahora mismo y habla con Andres Jose. Sino, no te llevo al parquesito!”. Y yo me echaba a llorar! Pataleteaba un poco, pero no mucho pq sabia que comoquiera tendria que hacerlo si queria bajar al parquesito a jugar. ¡Que mierda! Wow,… me acuerdo como me jodia que me amenazaran con eso. No imaginaba mi vida no yendo al parquesito!!! Que horrible. Asi que cogia el telefono de mala gana, con el ceño totalmente fruncido y la cara de bicha que todavia pongo cuando estoy molesta, y di el “hello” mas seco y aborrecido que podia dar. Al otro lado, Andres Jose me decia:

“Hola Alexandra!” con una voz super contenta. “Sabes que??”
“………….que.”
“¡Adivina como se llaman mis hermanas!”
“………… no se.” decia yo, con ganas de meterle un puño por ser el causante de que me amenazaran con no llevarme al parquesito.
“Vanessa y la otra se llama Alexandra! Como tu!”
“……..”

Jajajajajaja! Dios mio, sí,… yo tenia un caracter bien fuerte. No me acuerdo como termino aquella conversacion. No hablamos mucho. Mi mama se puso a hablar con su mama. Siempre pense que eran amigas. Luego cambie de escuela y nunca mas en la vida lo volvi a ver o a saber de el. A las hermanas si, que tambien estudiaban en la Julio. Yo les tenia fobia. No queria que me vieran, so, me pasaba escondiendome de ellas hasta 4to grado que por fin ambas habian pasado a intermedia. Ya mas grande siempre me pregunte por el. Que sera de la vida de Andres Jose? Me preguntaba si lo reconoceria ahora o algo por el estilo. Probablemente no.

Hasta que un dia fui a la Gulf de la Domenech y habia un carro viejo convertible al lado del mio. Dos caras me eran muy familiares y al poco me di cuenta que eran las hermanas de Andres Jose. Me pasme pq hace tiempo que tampoco las veia a ellas, aunque a estas alturas ellas tampoco me reconocerian,… Y dando otra ronda con la mirada, vi un muchacho con dreads, un poco barbudo. Pero aquel semlante era el mismo. Era el, estoy segura… unos 12 años despues. Tan pronto reaccioné de haberlo visto, aquel carro se encendio y salio corriendo, chillando gomas, y ellos con un wreckless driving cabron, como el vacilon mas loco del mundo. No me sorprendio mucho. Yo se que aquellas mujeres eventualmente el tiempo las puso algaro. Asi que me imagino que Andres Jose estaba en las mismas. Ojala que no, viste,… pq a pesar de que no lo conozco y de que le cogi cosa cuando estabamos en Pre-Kinder,… son de esas personas que nunca se olvidan,.. que probablemente, si me lo encuentro ahora y los dos caemos en cuenta de quienes somos y quienes fuimos, yo voy a querer saber que esta haciendo, que es de su vida y todo lo demas. No por interes, sino por curiosidad especial. Hopefully he’s alright….

Ya. Creo que escribi por 20 minutos sin parar. Aun estoy en San Patricio. Tengo que esperar a llegar al temrinal… asi que comprare algo por Subway o algo asi.
Uhm,… esto de coger guagua me mola. Ya lo habia olvidado…

Pero bueno… he aqui mi Creative Chonicle from Childhood, llena de errores que no puedo corregir, heh…..Oh- this is my last stop.