• “Some days are better than others” dijo Meredith Brooks

Eran las 6:50pm. Recogí mis cosas para salir de mi clase, caminar hasta mi carro y pensar en el White Chocolate Mocha caliente que me tomaría junto a mi laptop en el Starbucks que hay cerca de mi casa. Me conectaría un rato aprovechando el wireless y allí pasar?ía el próximo tiempo descansando dentro del t?pico estereotípico cliché de estar en un Starbucks.

Llegué. Pedí primero mi White Chocolate antes de sentarme para no tener que dejar mis pertenencias solas en una mesa. Mientras preparaban mi orden, dí una vuelta para buscar algún asiento con un enchufe cercano,… pero no encuentré ninguno. Donde solían haber traga-corrientes, ahora habían placas de metal en su lugar. Me estuvo extraño, pero no pregunté nada.

“WhitechocolatemochacalienteconwhippedcreamtamañotallparaAlexandra!” – dijo ella, en su tono Starbucks.

“Si,…gracias…” – dije yo en mi tono como para decirle “charra” sin tener que verbalizarlo. Y me largué.

Me daba cosa pensar en ir San Patricio. Acababa de salir de clases y mi universidad queda muy cerca de ese mall. Tener que virar pa’llá sonaba badtripioso de momento, pero que se joda: tengo un white chocolate en una mano y un poco de música en el carro. Estaré allí en menos tiempo de lo que imagino.

Llegué. Tomé mi boleto para estacionarme en el multipisos y, bajándome del carro, alguien me gritó “Alexandrahhh!”. Era Wendel. Nos saludamos, ¡qué’s la que hay!, ahora te veo hasta en pintura, mano, y toda la pendejá. Le cuento, mano, que estaba por allá en Paseos y en el Starbucks no había para enchufar la compu, y blablabla, rakata-tá, yada-yada.

“Ahh, pero chillin’, pq en este Starbucks de aquí sí hay. Mira un enchufe allí”.

“Ajá, loco,… pero fíjate bien.”

Y allí estaba. La misma placa de metal.

No me aguanté…

“Perdona…” – le dije a un empleado. – “¿Ustedes ya no están proveyendo electricidad para las laptops?”

“Negativo”, – me dijo en su tono Starbucks. – “Han habido muchos problemas en Estados Unidos,… gente demandando por caídas al enredarse con los cables, y por bajones de luz que dañaban las computadoras, así que la compañía decidió eliminar el servicio por el momento a lo que buscan alguna alternativa para solucionarlo. Hay servicio de Internet, pero de electricidad, pues no,…. lamentablemente”, finalizó el Starbucks Boy.

Así, me fui con mi white chocolate ya frío y a medio beber, y con el moco bajo mientras alejaba aquella idea cómoda que hace un rato acariciaba de poder sentarme en un sofá grande con la laptop calientita en mi falda y las páginas de internet volando por el browser. También me fui cagándome en la madre de todos aquellos que demandan por tecnicismos estúpidos, aprovechándose de leyes, de la gente, de las mentiras y de las compañías tan solo para sacar un poco de dinero… Oh, sí. Muy molesta. Me atrevería hasta a adjudicar un adjetivo totalmente específico de ese tipo de gente si no fuera pq, justo ayer, encontré que la persona quien dio nacimiento a tal palabra “misteriosa” tiene una cuenta de myspace (para variar). Así que me reservo los comentarios cargados de alusiones particulares para evitar corazones rotos o rabia espumosa saliendo por la boca.

Anyway…

Me fui. Me monté en mi carro. Lo encendí y arranqué. Me detuve a unos 30 pies de la salida y recordé el boleto. “Lo puse en la cartera”, y lo busqué… pero allí no estaba..

“Qué raro…”, pensé. Pero ya va a aparecer, pq yo tengo la mente en el culo, pero nunca he perdido un boleto.

Abro mi wallet, saco los recibos, las tarjetas, los papelitos, las monedas,…

Saco mi celular, mi polvo compacto, mi base, mi chapstick,….

El tipo que cobra la salida me mira de lejos, pero le picheo…

Abro el bolsillo de alante, de atrás, de adentro, de afuera,…

Aprovecho ese maravilloso feature que tiene mi teléfono y enciendo la luz flash que ilumina con cojones… busco debajo del asiento, en los compartimientos de las puertas, en la hendidura entre espaldar y el asiento, en las gabetas, en el bulto de la laptop, en los bolsillos, adentro y afuera,…

El tipo que cobra la salida me mira de nuevo y espera, pero yo le picheo otra vez….

Pongo mi carro en reversa. Me estaciono. Me bajo, y sigo urgando,… Vuelvo a mi parkin’ spot, re-trazo mi camino mirando al suelo a ver si encuentro algo,…me metí las manos en los bolsillos for the Nth time,… pero el boleto is nowhere to be found.

Llego hasta el otro spot donde cobran las horas de estacionamiento. Me acerco a este otro muchacho que cobra.

“Si se me pierde el boleto tengo que pagar el día completo, ¿no?”

“Eso es así.”

“¿Y eso sería cuánto?”

“Diez dólares”

“¿Diez dólares?? … ¿Tu sabes lo que es acabar de llegar aquí hace 15min y que se te pierda el boleto?”.

Puso cara de simpatía badtripiosa.

“Está de madre, en verdad,… pero gracias”. Y me fui.

Voy a la ATH. Verifico mi balance: $23.45 dólares. “Qué cojones…” Saco los diez. Me monto a mi carro y siento los ojos llenos de ira: lo que me cuesta tener un poquito de leisure time for myself, puñeta… pero ni modo. Voy a donde el tipo que hace un rato me miraba buscando algún objeto perdido. Abro la puerta de mi carro con el billete de $10 en mi mano.

“Perdí mi boleto”, le dije en mi tono de cóbrame-rápido-para-que-el-dolor-me-dure-menos-so-we-can-get-this-over-with.
“Licencia de conducir y la del vehículo”.

Ay, ¿también? Qué cojones. Abro el glove-compartment que está explotado en papeles, y me pongo a buscar el papelito que necesito entre aquel pajal. Me toma la información, la tablilla, el modelo, el año, el color y toda la mierda,… Merodeé mi vista por el espacio en desesperación por sentirme como si me hubiese acabado de detener un policía que se tarda cinco horas en dar un ticket, pero me dí cuenta que el tipo solo hace su trabajo según una ley que está anunciada en una tablilla de plástico atornillada al booth… y yo que me quiero largar pa’l carajo yaaaaaaaa…!

…Maldita sea la hora en que se me antojó un puto white chocolate fuckin’ mocha de motherfuckin’ Star-fuckin’-bucks, Starfucks, Shitbucks, Motherbitchfucks, same shit, no importa!, que ahora tengo que pagar diez fucking pesos por haber perdido un boleto mother…flower! en el momento en que solo tengo $23 fucking bucks de mierda en mi mother-ass cuenta hasta el motherfreakin’ puto viernes,….puñeta!!

“Serían $4.50” – dijo él.

“……………………”, – dije yo. Y le di mi billete de $10 en un gesto lleno de incredulidad. Sentí cómo la esquina derecha de mi labio de repente se estiraba en lo que pudo haber sido el comienzo de un músculo fruncido tornándose en una sonrisa de alivio abrupto e inesperado… pero no le podía mostrar ninguna satisfacción a aquel tipo pq aún así estaba pagando quince minutos de parking cuando se suponía que las tres primeras horas me salieran gratis si no fuera por el motherfuckin’ boleto de mierda. Así que seguí pretendiendo que estaba BIEEEEENN encojona’.

Me dio mi cambio. Cerré mi puerta. Y me largué.

Y ahora… ¿Me voy a Baskin Robbins a ver si ahí me conecto?…..

…..PAAAA’L PISSSSSSSSSOOOOOWWWWWWW!!!!!

Bue’, al menos siempre hay un poco de “Sexy Back” en la radio….

… and my head started to bob… ;)

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Publicado el octubre 7, 2006 en Lecciones, Personal, Publicado en MySpace, Vida y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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