• Sobre infatueichons jarcorosos

El fanatismo es algo que nunca entenderé.

Recuerdo mi primera (única, y reciente) experiencia trabajando cerca de una persona con fama internacional. Como realmente nunca he seguido celebridades, a mi me dio un poco más que igual tenerlo a mi alcance. Sin embargo, nunca pude pasar desapercibido cada individuo peculiar que dedicaba horas de standing-by con hambre, cansancio, paciencia y regaños de parte del crew con tal de tener “algo” de aquel individuo, cámara/sharpie/poster en mano. A veces me preguntaban “¿Dónde está?” y yo siempre trataba de disuadirlos, por un lado, para no esperanzarlos con alguna oportunidad de encuentro aleatorio basado en pura y bendita suerte, y dos, porque realmente ese afán me la pela: “No sé dónde está”, “Viste, puedes quedarte ahí esperando, pero se va a tardar un par de horas”, “Realmente, su guardaespaldas es bien estricto”, “En verdad, ya se fue. Dudo que vaya a salir de nuevo”, etc. etc. etc. Gente que venía día tras día, gente que seguía el crew de location en location, gente que tomó un avión para llegar hasta acá, gente disfrazada de Captain Sparrow, gente who wouldn’t give up,  gente que se aprovechaba de nuestro contacto para usarnos de short-cut, gente que se tiraba sobre la van, gente que corría tras la van, gente que rompía normas, y gente que lloraba ante su presencia.

Entonces están los “impersonators”, una forma, para mí, bien extraña de fanatismo. Me encantaría tener algún sustantivo adicional para referirme a ellos, pero no lo tengo. Me encantaría igualmente poder entender qué es lo que hay de mágico y divertido en dedicar tanta energía y esfuerzo en ser otra persona… A mí personalmente me parece increíble cómo cada cual tiene una forma natural de ser con sus manías, sus gestos particulares, sus formas de hablar y pronunciar, su body language,… todo porque cada circunstancia de su vida lo amoldó a comportarse de esa manera particular que más nadie va a tener. Y ver a alguien que desea perfeccionar el ser otra persona me parece la epítome del Trying To Hard.

Yo no conozco ni un ápice de lo que es eso. ¿Cómo es? ¿Cuándo empieza la obsesión? ¿Cómo se desata la transformación? ¿Se puede catalogar como un tipo de adicción o síndrome? ¿Or is it just a job? ¿Cómo logran trazar la línea que delimita hasta dónde llega la propia identidad y comienza el alter ego? ¿O acaso el afán se los traga por completo? Doesn’t it fuck up you mind and sense of self?? Según Jeanine Garrity (una Anna Nicole Smith impersonator, quien fue una de las protagonistas de “MTV True Life: I live a doble life”), sí.

Anyway, loquera. Retomando a Michael Jackson (quien sigue dándo de qué hablar sin tener nada que hacer,… chiste cruel), a continuación le pongo dos o tres links bien locos que  ya compartí en Veinticinco, y otros dos o tres más sobre el celebrity fanatism. Adicional, posteo el trailer de “Mister Lonely”, una película sobre varios impersonators que viven juntos en una aldea que ellos mismos construyeron,… o algo así. Comming soon. Enjoy.

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Publicado el junio 30, 2009 en Lecciones, Opinión, Vida y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. 1 comentario.

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