• Dame una porción tamaño pérsonal

Las vacaciones de un freelance se viven como los días de un persona con una enfermedad terminal: aprovechándolos mientras duren hasta que llegue el último en algún momento sorpresivo.

… ¿Crucé la raya de lo “politically correct”?
Prefiero pensar que sólo la pisé y ya.

A dos semanas de vacaciones en las que lo único que lamento son mis piecitos aún volando en cantos, me siento contenta de poder ir recuperando mi vida as I knew it luego de tres meses en los que me desconecté de todo lo que no fuese trabajo. Y suena a que lo digo con pena, pero para nada: me lo gocé, lo extraño y añoro el momento en que vuelva a tener tres meses más de clava’era total.

Me alegro que hoy sea 1ero de julio y que junio haya acabado ya. Junio estuvo bieeeen raro; Julio será un mes con más sentido,… hopefully. Entre el robo del carro, las tetas raras de mami, los tiroteos a pocos metros, los delitos rozando a mis amigos, un incendio atestiguado, aviones estrellados, golpes de estado, inmortales muriéndose, un Simpson gobernando, gente suicidándose y criaturas no-identificadas apareciendo en los sistemas de desagüe, siento que el mundo está más loco que nunca,… ¿o soy yo? Nadie puede culparme por sentirlo así.

Dentro de todo, somehow, al final todo me parece un tanto “emocionante” en términos de cimientos estremecidos. “Necesitamos un jamaqueón”, dijo una persona que estimo. Y creo que junio muy bien nos ha dado un taste bien chévere.

Mientras tanto, me place saber que puedo disfrutar por tiempo indeterminado (espero no muy prolongado) de volver a hacer las cositas que me gustan y las que quise hacer pero no pude: volver a escribir, pintar un poquito, pasear, tomar fotos, beber cerveza (wait, no,… siempre hubo mucha cerveza), ir al cine, janguear con mis amigos, tirarme en el sofá y ser un couch potato con todas las de la ley. Me ha llenado de emoción volver a ver caras que tanto estimo y que tanto me hacían falta. Más aún, me ha encantado sus expresiones de que me extrañaban y de dónde yo andaba metida, no por narcisismo solar (lo prometo), sino por alivio grato interno: después de tanto abandono, mis amigos y la gente que quiero todavía siguen aquí.

Ahora que tengo un respiro con plan médico privado incluido (take that, Reforma-bitch!) y tengo cuatro gomas con muchos asientos (entren que caben seis), sólo quiero chilear, absorber, exhalar, typear como demente, mantenerme en contacto con los de antes, seguir incluyendo a nuevos, reírme un rato más, beber, acostarme y pensar de nuevo “puñeta, qué bien la pasé”. Eso siempre y cuando no surja un guiso, en cuyo caso (and read very carefully):

I’m AAALWAYS available
(Call me, please. Wink-wink)

¿En dónde nos quedamos? En que los que van, prepárense pa’r sábado.

Besito lleno de mojiganga sin dejarte cambiar de canal,

– Ale

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Publicado el julio 1, 2009 en Familia y Amigos, Personal, Vida y etiquetado en , , , , . Guarda el enlace permanente. 1 comentario.

  1. “En que los que van, prepárense pa’r sábado.”
    HELL YEAH MODAFOKA!
    Nos vemos allí, entre el verde, las doradas y mucho mucho cariño.

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