• ¡Ay, chúz!

Tengo una de las madres más frívolas del mundo. No es la primera vez que la menciono. Para mí es loquísimo,… es una mujer fuerte, fajona, impulsiva, decidida, real, tradicional y con los pies en la tierra, cualidades que no me encajan mucho con la necesidad de combinar el lipstick con los zapatos, coordinar la ropa de la semana con el esmalte de uñas o coquetear con la idea de estirarse las arrugas de la cara. Yo la adoro, aunque no la entienda a veces. Para mí es un pequeño personaje.

Ayer precisamente eruptó una discusión entre las dos mientras hacíamos shopping de navidad:

– ¿Qué tú quieres de regalo de Navidad?

– Pues no sé. Lo que tú quieras regalarme.

– Lo que sea no, chica, dime. Ésto es muy difícil para mí.

– ¿Difícil? Si yo soy súper fácil, mami.

– Ay, no, tú y Nani son súper difíciles. Si ustedes fueran “fashion” sería súper fácil para mí. Qué frustración.

– Yo soy fashion de vez en cuando, qué te pasa.

– Claro que no. Tú y Nani son más tomboys…

– Bueno, ¡pues! ¡Lamentablemente tienes que lidiar con el hecho de que tienes dos hijas tomboys!

– Lo sé. Ésto es mi culpa,…

– Ay, ya.

– … Y ahora estoy pagando las consecuencias…

– Guat!? ¿Qué consecuencias tú dices, mujer?

– Este sufrimiento que paso cada vez que tengo que comprar regalos, para mí es una tortura. Fallé como madre.

– Ay, mami, por favor. Qué tragedia, en verdad. Estás más fuera de contexto que Rodríguez-Ema con el terrorismo.

– Tú te crees que es tripeando, pero es en serio.

– Déjate de cosas.

– En serio. Yo quisiera ser de esas madres que ve una camisita bien linda y dice “Ay, déjame comprarle ésto a Ale, mira que monería”. Tú no sabes lo frustrante que es para mí ir de shopping y no atreverme a comprarles cositas porque no sé si les van a gustar porque lo que le gusta a mis hijas son los mahones rotos, tennis y t-shirts.

– Pero lo llevamos con stiloh, hello.

– Nah. Yo debí imponérmeles más y no dejarlas ser tan libres. De bebé, a ninguna de las dos les gustaba usar lacitos en la cabeza, y yo, que quería que fuesen libres y felices, las dejé ser sin usarlos. Debí haber sido de esas madres que dice “No. Te pones el lacito porque te lo pones y ya, coño” y haberlas obligado a usar trajecitos sin ensuciarse.

– ¿Tú me estás tripeando?

– No…

– No, tú me estás tripeando. ‘Pérate, ¿tú me estás tripeando? ¿Así de superficial?

– Tú no entiendes.

– Dia-blo, ma-mi, o sea… ¿Tú quieres hablar de imposiciones y libertades? Toda la vida nos impusiste respeto, valores, morales, educación e integridad, te salimos super buenos hijos que nunca te han dado ningún tipo de problema, ¿y tú estás hablando que fallaste como madre porque tus hijas no andan con frivolidades y bicherías fashionistas, y te quejas porque no te atreves a comprarles monerías que no sabes si les van a gustar? ¿En serio?

– …

– Diablo, mami, vete pa’l carajo, en verdad. No puedo creerte. Malagradecida.

– …Ni maquillaje…

– ¡A mí me encanta el maquillaje! Que no tenga 5 tipos de máscara no significa lo contrario… ¡Yo hasta me hago manicuras y pedicuras contigo, de qué tú estás hablando!

– Viste, es verdad…

– Claro que es verdad. Nos pintamos los pelos, a veces te paso blower, compartimos esmaltes, o sea…

– ¡Ay, sííí! ¡Yo los amo tanto a ustedes…! Ustedes son mi orgullo.

Rampante, perfectamente contradictoria, irremediablemente cómica, e inevitablemente adorable en su propia insensatez. Y el que la conociera, ¡quién lo diría!

Les dejo con una de las lecciones más trascendentales que me ha dado mi madre:

“Ale, no importa lo que hagas, nunca subestimes la importancia de tener unos pies limpiecitos y arreglados. Nada peor que una mujer hermosa con unos pies descuidados y asquerosos. Fó”.


Alex, Diego and Luisito like this.

  • Viviana – Hoy mismo me hiso el mismo cuento. Eso nunca va a cambiar, aunque yo le agradezco que haya sido así con nosotras, porque de yo haber salido fashio y tan pendiente a la estética, … I might have to beat myself up.
  • Damaris – Love it!!! Jajajajajaja
  • Xavier – Si de lo contrario hubiesen sido hijas de mi madre, ella las hubiese obligado bieeeen chiiiilliiiin; de la misma manera que me obligaba a usar los malditos mamelucos tecatos.
  • Viviana – Si, lo pense. Como hubiese sido si Millie fuera nuestras madres, pero no quise comentar.
Anuncios

Publicado el diciembre 8, 2009 en Familia y Amigos, Humor, Misceláneo y etiquetado en , , , , , . Guarda el enlace permanente. 4 comentarios.

  1. Vete.pal.carajo.
    Reencarnaste a mi madre en este post.

  2. Mientras lo escribí, pensé en amigas que podrían entenderme y tú fuiste una de ellas, ¡jajajaja! :)

  3. Todos en esa familia son maravillosos, por eso los amo a todos. Aunque no lo sepan los conozco a la perfeccion.

  4. JAJAJAJA, dile a titi que se siente a hablar con mami… Ella le puede asegurar que no importa cuanto intentara arreglarlas y obligarlas, no iba a poder. Se tiene que conformar con dias especiales 2 veces al año. ;-) Mami se dio por vencida!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: