Archivo de la categoría: Humor

• ¡La cosa se puso calvúa…!

Siempre que mi novio me decía que se había recortado el pelo, trataba de montármela con que se lo había tumba’o tó en un intento de cagarme.

Antes de que nos conociéramos, él solía raparse la cabeza, y la verdad es que me bastó una sola foto para que me desagradara el look. El trató de enseñarme otras con la excusa de que “es que aquí no salgo bien, pero en verdad me quedaba cabrón”. Ninguna funcionó, al contrario, confirmaba más cuánto me disgustaba. Hasta hicimos un trato en el que prometimos que yo jamás me recortaría la pollina súper cortita y él jamás se pelaría el coco.

La primera vez que me montó el chiste por teléfono, me cagué y rápido le pedí una foto, pero al no poder mostrarme evidencia, supe que eran embustes de ahí en adelante. Sin embargo, ésta vez fue diferente. Esta vez me dijo “lo hice”, y supe que esta vez no estaba jodiendo.

Tan pronto prendió su cámara de Skype, Holy Crap. Me llevé las manos a la boca. Entonces encendí mi cámara y él se echó a reír mientras yo miraba incrédula.

– ¡Dime algo!
– … – (no pude decir nada).
– ¿No?
– … I hate it – y me tapé la boca con la mano de nuevo.
– Really?
– I absolutely hate it. – y me tapé la boca con la mano de nuevo.
– Ay, por Dios, Ale, por Dios…

I mean, ¡yo conocí a Fernando con una abundante melena bella, corta, clean cut, sexy y con estilito! Siempre bien peinaíto without trying too hard, y cuando estaba un poco pelú, entrelazaba mis dedos con el pelo de su nuca. ¿Pero ahora? Ahora lo que queda es un cuero aspero, gris, una lija verdosa, un guallo con el tanline del hairline de tanto tiempo sin estar calvo. Entramos en este ligero argument de cómo a mí me gustaba su pelo, y él diciendo que es que yo tengo un problema con los cacos, y yo diciéndole que es que parecía un chicano, y se fue por ahí pa’ bajo diciendo que yo soy una antipática, y yo diciéndole que me iba a recortar la pollina super cortita otra vez, y él terminando con que “que se joda, a mí me gusta y ya, que me importa”, y yo diciéndole que lo amaba comoquiera, pelú o calvú.

So, in order to embrace the new reality in my life of having a bald boyfriend, hice una lista de nuevos pet-names para demostrarle a Cookie que, aunque haya perdido 2% de su Cookiness por su hazaña, sigue siendo el nene más lindo de mi vida.

A continuación, 20 pet-names pa’ llamar a tu Cookie sans pelo:

20. Maestro Cookie:

19. Cookie Corgan:

18. Cookie Willies (o Cookie McClane):

17. Dr. Cookievil:

16. Cookie Spears:

15. Cookie Howard:

14. Cookie Vinyard:

13. Elmer Cook:

12. Cookie Moore:

11. Cookiliso:

10. Vin Cookie:

9. Mookie:

8. Lord Cookimort:

7. Sinead O’Cookie:

6. Cookie Magoo:

5. Cookitbull:

4. Cookie Patch:

3. Cholon Cookie:

2. Mr. Cookitato:

1. Cookie Olivo:

Porque, vamos, todos sabemos lo que hay debajo de ese pelucón.


Alexis like this.

  • Alexis – Estas brutal, tu y tus ocurrencias..! Lo importante d todo es q no importa el tenga pelo o tu pollina habrá Amor x quien son y no x lo q en unos meses recuperas nuevamente. ;-) love u Alex, saludos al Grillo Calvo..! Jajajajajaja…
  • Naida – Me mató el Lord Cookimort!!!! >.<
  • Diego – Me gustó!

• Cuatro cosas que tienes que entender pa’ darte a respetar

Bueno es el pan y le comieron el culo dos veces.” – Desconocido

De un tiempo para acá, he escuchado a varias amistades mías que se han encontrado relacionadas a alguna persona que les drena lo mejor de ellos, y destapa lo peor a la vez. Todos son personas brillantes, pero el IQ no tiene nada que ver con asuntos como éste: en algún momento, a todos nos toca bregar con alguien a quien le cogemos algún tipo de cariño y, sin darnos cuenta, nos encontramos en una transición lenta, dolorosa y permisiva en la que, a son de suero, nos van perdiendo la consideración y venciendo nuestro poder racional sin que nos enteremos. Es cómico porque, si buscas los sinónimos de “desconsiderado”, encontrarás que uno de ellos es “irrespetuoso”. Así que podemos decir que, en la medida que se nos pierde la consideración, nos están faltando el respeto.

Pero en realidad no tiene nada de cómico. Al contrario, es totalmente agobiante demoralizador.

De hecho, puede pasar mucho tiempo sin que te des cuenta de cuánto daño te hace tener a esa persona cerca y, cuando por fin te das cuenta, puedes sentir mucha confusión. Te preguntas cómo rayos llegaste ahí, cómo permitiste que eso pasara, cómo no te diste cuenta antes e, incluso, te cuestionas qué tipo de persona eres ahora pues jamás hubieses esperado que una persona como tú se encontrara en esa posición. Es como si hubieses caído en las garras de una víbora (con manos) de la cual ahora no sabes cómo carajos zafarte.

Lo primero que tienes que saber es que no eres el primero, ni el único, ni el último a quién le pasa. Is not the fucking end of the world. Y lo segundo que tienes que saber es que sí, you can get the hell outta there. No es TAN difícil. Solo hay unas cosas que tienes que entender y tomar en cuenta: la intención, la interpretación, la responsabilidad y la acción.

• Intención

Comúnmente, podemos encontrarnos preguntándonos por qué una persona hace algo que nos afecta una y otra vez, cuál es su intención, si estará pichando pa’ loco o qué, si nos querrá provocar o joder, o tan siquiera si se dará cuenta de que lo que hace nos jode. Whatever.

Pongámoslo así: cada persona es un mundo, y cada cual tiene como fin encontrar su bienestar y felicidad. Es la verdad. Hay unos mundos que son empáticos con otros mundos y mantienen en cuenta cómo sus acciones impactan a los demás. Hay otros que, en lugar de mundos, parecen asterioides dando bandazos a lo loco sin consideración y sin mesura de lo que les rodea, but that doesn’t make them bad people. De hecho, a mí me gusta partir de la premisa que la humanidad, en esencia, es buena.

La cuestión es que, como el ser humano busca su felicidad y bienestar por naturaleza, si tú los haces sentir muy bien, te van a querer agarrar y tenerte cerca. Eso está cool, I mean,… Saber que tu presencia le brinda alegría a otra persona te hace sentir bien a ti también, y eso está genial. Ahora, cuando empezamos a dar de nosotros y ellos empiezan a chuparnos por ahí pa’ bajo, ahí es que la cosa se pone pelúa. ¿Lo harán sin querer o lo harán a propósito?

¿Sabes qué? Qué importa.

Hay sólo una cosa que te tiene que quedar bien clara de la intención de otros y es que JAMÁS vas a saber con 100% de seguridad cuál es exactamente, no importa si es adrede o no, ni lo que te diga la persona en cuestión. Jamás. Te pueden decir un embuste, te pueden decir la verdad, te pueden decir una verdad que en realidad es un embuste que se ha creído él/ella mism@, incluso, puedes tener una idea bastante cercana a la verdad, pero al final no va a importar. Nunca, NUNCA, vas a saber cuál es la intención 100% real por más que conozcas a una persona, e independientemente de si son intenciones buenas o malas, ello no les define su calidad como personas. Es necesario partir de esa premisa.

• Interpretación

Así como otros son un mundo, tú eres un mundo también compuesto de definiciones, complejos, emociones, perspectivas, experiencias, creencias, ego y otras 20 mierdas más. Eso significa que, para una misma situación, tú puedes asumir diferentes interpretaciones dependiendo del contexto en el que esté ubicado. Es así como, por ejemplo, si un extraño te dice “Qué guapa”, puedes pensar “ese cabrón me está ligando”, si te lo dice una buena amiga puedes pensar “me veo guapa sí, ¡yeah!”, si te lo dice una bicha que no te cae bien puedes pensar “que jodia sarcástica”, o si te lo dice un tipo que te gusta puedes pensar “OMG, ¿significa que está enamorado de mí?”.

La “intención de otros” está irónicamente ligada a “tu interpretación” en el sentido de que no siempre están alineadas, pero siempre surten un efecto. A lo mejor la intención del desconocido era meramente reconocer tu guapura para alagarte y tú lo cogiste como que el tipo es un bellaco y te ofendiste, o el tipo que te gusta te lo dijo porque le rapea a todas y ahora tú te ilusionaste pensando que tienes break y en verdad no. Who knows! Esa es la interpretación.

Lo tricky de la interpretación es que a veces, cuando se trata de “esa” persona cercana que apreciamos y nos perjudica, tendemos a justificar la posible intención: “es que no se da cuenta” o “es que él/ella es así” o “he/she doesn’t mean it” o “es que me da pena”. Más peligroso todavía es cuando te desahogas con terceros que te apoyan en esa justificación: “sí, es verdad, esa persona es buena, te lo estás cogiendo muy a pecho, no dejes que esas cosas te afecten, pichea”… You know what? Poetic Bullshit.

La justificación de las acciones de otros es una forma de interpretación que solo perpetúa y empeora un patrón de malos ratos. Si algo te hace sentir mal, te hace sentir mal y punto. Ese es el efecto que surte en ti sin importar las intenciones de la persona, ni su nobleza, ni cuánta pena te dé, ni si la persona vive en la-la land, o si malinterpretaste o no. Al final del día lo que importa es que, whatever that person is doing, te jode y está interfiriendo con tu felicidad y paz interior, y eso no es bueno para ti. Esa debe ser tu regla.

• Responsabilidad

Cuando uno es iluminado por la revelación del self-respect, uno se arma del espíritu de Aretha y rápido nos ponemos en las de “Diablo, mano… es verdad. ¡Ese(a) jodio(a) cabrón(a) hijo(a) de la gran puta que me martirizó la vida, no voy a permitir que me joda más!”. Entonces, sacamos el dedo para apuntar como si la culpa viniese en forma de balas y pudiesemos tirotear a alguien a puro deo.

Siempre es más fácil y más rico para nuestro ego poder inculpar a otro. Sin embargo, antes de que estés ready pa’ llenarte de odio y rencor sabroso, vamos a hablar claro: para que alguien pueda joder a alguien, necesita a alguien que se deje joder. ¿Cuántas veces sonreíste y dijiste que sí aunque no querías? ¿Cuánto diste y diste y cediste esperando algo a cambio? ¿Cuántas veces te hicieron esa bromita que te sabe a mierda, pero pichaste pa’ loco y no pasó nada? …

¿Y quién carajo sabe lo que pasa por tu cabeza más que tú? Nadie.

Así mismo como tú jamás podrás saber con seguridad las intenciones de las personas que interactúan contigo, esas personas tampoco tienen una idea 100% concreta de cómo tú recibes e interpretas lo que ellos hacen. Tu responsabilidad raya en admitir cuánto espacio y permiso diste para que otros te jodan y/o se aprovechen de ti. Muchas veces, la culpa es nuestra completita con todo y Cheez Whiz por no haber abierto la boca al respecto ni haber trazado la línea. Está bien, somos humanos. Eso pasa y no hay nada de malo en admitirlo. De hecho, es hasta más sanador. Digamos que, después de jaltarnos comiendo rencor, asumir nuestra responsabilidad en el asunto es como tomar Pepto Bismol: hace que todo sea digerible y llegue al toilet más rápido para flushearlo y nunca más volverlo a ver.

Es cuestión de tener un balance, ser racional y, sobretodo, ser honestos con uno mismo cuando se trata de en dónde fallamos.

• Acción


Honestly, I hate that word. “Acción”. Ugh. Significa que hay que hacer algo al respecto, y eso es lo más dificil siempre,… a menos que tengas una motivación.

Usualmente, la motivación viene cuando comprendes racionalmente que, por tu bien, tienes que hacer algo al respecto de verdad. Otros pueden saberlo, pero sencillamente no están ready para hacerlo por la razón que sea. Está bien, es un proceso y hay unos que llegan ahí antes que otros. Otros (como yo) necesitan esa gota que les colme el vaso bien cabrón para sentir la pasión de decir “PA’L CARAJO CON ÉSTO” y entonces asumir posturas. En fin, cada cual lo maneja a su manera. Al final, tarde o temprano habrá que hacer ALGO si es que quieres parar de dar el culito y darte a respetar para que tu bien esté por delante, y solo tú puedes decidir qué es lo mejor que le conviene a tus circunstancias siendo honesto contigo mismo.

Lo cool de la acción es que, cuando lo logras y dejas todo detrás de ti, puedes mirar para atrás y decir con placer “Wow… ¡me zafé! ¡Lo logré! ¿Cómo rayos estuve tan sumergido ahí? ¿Cómo no lo vi antes?” y se siente cabrón. Te sientes grande. Te sientes libre. Te sientes en paz.

¿Qué es lo mejor que debes hacer? Qué se yo. Tal vez llamar a capítulo a la persona y cantárselas, tal vez hacerle frente a la situación y trazar las líneas. Tal vez cogerte unas merecidas vacaciones. O tal vez cortarlo de tu vida for good y ya. Whatever. Lo importante es que entiendas que “nobody really wants to hunt you down”, y que tú eres responsable de no dejar que nadie te joda.

En pocas palabras, cuando alguien haga algo que te joda, ten en mente que, aunque a lo mejor su intención no es afectarte, al final del día sí te afecta. Podrás pataletear y quejarte cuánto quieras al respecto, pero la responsabilidad entera de que ello siga continuando recaerá sobre ti hasta el momento en que hagas algo al respecto.

No me lo inventé yo. Son cosas de la vida.

El respeto… el respeto es lo más importante.” – Seba


  • Alexis – Ale… Definitivamente lo acabo d leer todo y todo lo q dices es muy cierto, me encanto!!! Mas la parte donde dice “cuando se desahogan con terceros” y solamente viendo su punto d vista los apoyan en su justificación y dan los consejos d lo q ellos como tal actuarían q no necesariamente va con el caso q vive esta persona. La verdad es q like all you writes!!! TQM :-)

• Bien empuja’o

No pude escaparlos de mi vista con ese chinita neon. Me atrajo como magnético levítico. Los tuve que tomar en mis manos y mirarlos con los ojos bien abiertos. Lo dije en voz alta: “¡Me enamoré!”

– Alexandra… que zapatos MÁS feos, por Dios.

Mi madre se fue con cara de horror. La señora de al lado miraba con esta vibra que te da a sentir que, justo antes de que tú llegaras, ya ella había visto el objeto de tu obsesión y había pensado “diablo, que cosa más fea, puñeta. Quién se pondría semenjante ridiculez, joi-joi-joi”. Y ahí los agarraste tú.

– Mira, mami, ¡están en especial!
– Yo no confío en los especiales de JCPenney.

Le di un fucktit. Ahí decía que estaban a $42 dólares, más un 25%, o sea que me saldrían a $30pico… ¡Nada mal! Pedí los zapatos, me los medí, modelé en el espejo, me ligué, caminé con ellos, me sentí bien cool y les pedí el sí.

– Me los llevo.
– ¿Algo más que necesites, amiga? ¿Tienes la tarjeta de JCPenney?
– No, gracias, no me interesa. Cualquier cosa, mi madre tiene una.
– Ahh bueno, pues. Serían $45.74 el total.
– Wait… ¿qué?
– $45.74
– Pero… ¿¿no tenían 25% de descuento??
– Sí. El precio mostrado ya incluye el 25%. Estas sandalias están a $57 dólares, precio original.
– O… ¿k? Um… Ok, whatever.

Sí, whatever, porque ya me las había puesto, ya las había modelado, ya me sentía que sin ellas no podría ser cool el resto de mi vida, y ya les había pedido que se casaran conmigo. Y así, con el swipe de mi tarjeta, pagué la clavá que me montaron sin pena, con una sonrisa “y sin Vaselina”.

– Te dije que no confiaras en los especiales de JCPenney.

Está bien, está bien. Pero, ¿y por qué a la Vaselina siempre hay que achacarle popularmente una connotación sexual?…

… Hace dos semanas, cuando celebré mi cumpleaños en mi casa, Freddie llegó y, para mi sorpresa, inmediatamente me pidió que le enseñara mi cuarto.

– … ¿En serio?
– Sí, sí, ¡dale, quiero ver tu cuarto!

No esperaba que alguien me fuese a hacer tal petición, pero dale, al menos estaba presentable.

Tan pronto prendí la luz, lo vi ahí a plena vista: un enorme pote de Vaselina de 13oz que un día apareció en mi casa y del cual me adueñé. Me preparé mentalmente pa’ que me la montara bien duro por la mala fama que tiene tal pote, pero, o no lo vió, o se hizo de la vista larga, o me la montó a mis espaldas. Anyway: gracias, Freddie.

… Recuerdo que me enamoré de la Vaselina cuando me partí dos dientes en 6to grado. Tuve que ir al dentista para que me los arreglara, obviamente. La dentista se dio cuenta que tenía los labios ultra resecos (cosa de la que he padecido toda mi vida) después que me estiró la boca con un aparato bien algaro para poder bregar dentro de ella, así que tuvo el detalle de pasarme un poco de Vaselina como si fuese lipgloss y, voilá: mis labios se humectaron en un par de minutos, y los pellejitos se zafaron como tela fina posada en mis labios. ¡Remedio Santo! Vaselina, desde entonces, ha sido mi miracle chapstick amado. Mi vida no fue igual.

Aún así, ¿por qué se sentía como algo que tenía que mantener oculto, o incluso, como un potencial avergonzante cuando Freddie entró a mi cuarto? WTF, ¡ES SOLO CHAPSTICK!

Días después me topé con este video…

¿Beauty secret? Me quedé pegá con ese beauty secret, sobretodo teniendo un pote tan grande el cual yo suelo usar solamente como un largo e interminable chapstick…

Pues lo googlié, y te voy a decir algo: es foquin hora de que sepas que la Vaselina tiene muchísimos más usos aparte de la noción de que es para que te m***n el b****o por el c*** sin que te duela:

Mira pa’llá. ¿Y sabes qué es lo más cabrón? Que después que compré los zapatos, me decidí a escribir ésto, y, cuando busqué la foto de las sandalias para postearla en este blogpost, vi que en JCPenney Online están exactamente las mismas a $20 pesos incluyendo shipping… ¡OOOUUCH!

Uso #51: ponértelo de sobito después de una buena foquin clavá de un especial desconfiable de JCPenney.

¡Reinvindicación para Vaselina!

P.S. – Uso #52: pásate Vaselina en la orilla de tu pelo, orejas, nuca, frente y cualquier parte necesaria antes de que te pintes el pelo para evitar mancharte la piel. Lo acabo de hacer ¡y es un PALO!


Johana, Viviana, Mariana and Omar like this.

  • Omar – Lo que necesitaba leer antes de dormir. Eres otra cosa.

• De CULO

No lo pude evitar. Un video me llevó al otro y tuve que hacerlo. Y si lo piensas bien, tiene una lógica cabrona que ésto suceda, suceda, suceda y suceda, ¡jajaja!








Willy and Viviana like this.

  • Karina – hahahah (en el primero) parece como si gritaran “oleeeee” LOL
  • Viviana – Jajaja, unbelievably funny. Sería perfecto si tuviera el audio actual.

• ¡Todavía no sé si sentarme a’lante o atrás!

Siempre que miro a Rebecca Black, me acuerdo del Vh1 Behind de Music de Britney cuando llegaron al tema de “Baby, One More Time”. Aparentemente, el video que tenían conceptualizado para esa canción originalmente era tan y tan mierda que Britney se cagó y dijo con angustia algo como “Mom, everyone in America is gonna laugh at me”. Ella se decidió a meter la cuchara en la olla, y de ahí salió el video de sexy schoolgirl que se convirtió en el palo que fue por allá para el 2000.

Pero al menos Britney contaba con una canción gufiá y, tal vez, con la suficiente madurez para temer ser el hazme-reír de Estados Unidos y hacer algo al respecto. Rebecca, en cambio, cuenta con unos escazos 13 años, tal vez muy cortos como para poder pronosticar cómo el pop puede arruinar su vida (estoy segura que ya para esta hora tiene que tenerlo sobreentendido),  y con una canción demasiado mierda para ser salvada por cualquier tipo de video. Creo que Britney dio en el clavo con la pregunta primordial que se debe realizar antes de lanzar algo al público, cosa que debió haber hecho Rebecca antes de abrir su risueña sonrisa: “Is my country gonna laugh at me?”

Sí.
Sí, sí, sí.
Tu country y el mundo entero.
De todas formas, Rebecca está tan y tan pegá que al final de esta oración ya está passé hablar de ella. Así que enough about her.

Buscando un poco sobre quién es esta girlilla y de dónde salió (sé que parece que  aún estoy hablando de ella, pero dame break), supe que está firmada por una compañía llamada Ark Music Factory, y es eso mismo: un pop factory. Pero barato. Aparentemente, ellos hacen castings por ahí y, si eres suficientemente cute, cantas al menos más y menos y tienes unos papás que quieren vivir de tu fama, quedas contratá. Entonces te hacen una cancioncita bien autotuniá, un videíto bien colorido y te postean por ahí a ver si pegas y haces dinero. Ark Music es hasta una comunidad así con guille de exclusividad. Cuando entré a la página, me pidieron registrarme para poder ver el contenido. Claro que me saqué una cuenta. Bajo un nombre falso. Ni me busques.

Anyway, entre una cosa y otra, me puse a ver los videítos de las demás artistas de la factoría por su canal de YouTube, y algo me llamó terriblemente la atención. Dejaré que el siguiente video hable por mí:

Todos los videos antes presentados son de Ark Music, y el mamabicho que sale en cada uno de ellos se llama Patrice Wilson. Es él quien tiene 3/4 partes de la culpa que una cosa tan terrible como “Fry-day” haya invadido tu perímetro al ser el co-productor y co-escritor de dicha joya y, además, va nada más y nada menos que por el nombre artístico de Pato.

Yes, leíste bien. Pato. No tengo cómo probarlo porque borraron lo que podría usar de evidencia. Pero it is daun rait trú. Él es Satanás.

¿Quién diría que un “rapero” con tanto guille y tanto fronte haya podido escribir espléndida mierda? Nada más que un “motherfucker” tan motherfucker que se pueda poner a motherfuckear en videos de pop princess wannabes bajo el nombre de Pato.

Lo triste del caso (aparte del aparente hecho de que Pato parezca tratar de construirse su propia carrera como cantante y padrino a costa de rappear en canciones de chamaquitas desconocidas) es que, mientras el resto de las canciones de Ark Music realmente no son tan malas (a mí particularmente me gusta mucho la de Abby Victor), Ark Music pasó de “ArkWho?” a “ArkShit!” en cuestión de un par de días solamente por la canción más basura que han podido producir, y ahora todo se jodió: “Wow, que canción más cool. ¿Quién la produjo? ¿Ark? ¿Los que produjeron “Friday”? Fuck!”, “Mira esa chamaquita, qué talento tiene. ¿Quién la maneja? ¿Ark? ¿Los que produjeron “Friday”? Fuck!”, “Ese video looks promising. ¿Quién lo produjo? ¿Ark? ¿Los que produjeron “Friday”? Fuck!”, “Esta canción está genial, esto va a ser un palo cabrón. ¿Quién la escribió? ¿Pato? ¿Quién es Pato? ¿El que escribió “Friday”? ¿El mismo que también rapea en “Friday”? FUUUCK!”

Oh, yeah. He’s one mad motherfucker.


¡¡UPDATE!!

La evidencia regresó. Les presento a…¡PATO!


Fernando likes this

  • Giovanna – Es q casi me mato de tanto q me rei!! Dime q ese videito es tuyo pq kdo kbroooonnn!! Tu eres la mejor!!
  • Fernando – te botaste!
A %d blogueros les gusta esto: