Archivo del sitio

• Tómbola

No es como otras veces que decimos que “las cosas están malas”. Como dice mi papá, “desde que yo era chiquito, las cosas están malas”.

No es como otras veces que podemos justificar bajo qué circunstancias la gente se busca arriesga a que las cosas malas les pasen para, por eliminación, sentirnos que estamos seguros mientras no hagamos lo mismo, no.

Tampoco es como otras veces que decimos con preocupación que las cosas están malas para jugar a ser “realistas juiciosos” justo arla’o de nuestra fantasía mental de que somos intocables y de que “eso no me va a pasar a mí”.

Ya no hay lugares seguros, horas seguras, circunstancias seguras. Hoy la calle se apoderó de mi(nuestro) sentido de intocabilidad e invencibilidad. Hoy pongo un pie fuera de mi casa y estoy bien consciente de que ya me estoy buscando que me peguen un tiro, dentro o fuera de ella, en mi cuarto o en el patio, en mi carro o en casa de mi amigo, en el mall o en el multipisos. Y si en algún momento pensé que en casa de mi abuela estaría bien, ni eso, porque esos son los más fáciles de joder, y hoy día el respeto está passé.

Pienso en mi cuasi-asalto hace un año y veo cuán afortunada fui. Pienso en el cuasi-asalto de mi hermano hace una semana y veo cuán afortunado fue. Pienso en el carjacking de la panita y veo cuán afortunada es. Pienso en ese par de hermanas ancianas y veo que, en realidad, está jodido, o en la abogada con el tiro en su boca y está jodido, o la madre de mi amigo en San Patricio viendo volar tiros y está jodido, o el chamaco saliendo de los arbustos a balazo limpio contra el primer carro que tomó la salida y veo que está jodido. Realizo que sobrevivimos diariamente en un país donde estar vivo es de suerte porque ya no es algo que pasa lejos y que les pasa a otros: buscarse un tiro aquí es tan fácil que ya no es ni accidentalmente solicitado, sino indispensable, como si tuvieramos cara de que, de hecho, necesitamos un tiro, ¿por qué no? ‘Se joda. Como si la vida ya no fuese suficientemente frágil, habremos de fortalecer los músculos de nuestros cuellos con perse mirando por encima de nuestros hombros.

Mi navaja de bolsillo que antes se sentía como cuchilla de Rambo ya se siente como lima metálica de uñas, y mi “tazer” como lengua en batería de 9V. Hoy comienzo a pensar que tal vez aquella biutishan cristiana estaba en lo correcto en su paradoja de alabanza a Jesús con pistola en mano, ready pa’ volar un par de huevos antes de que se desangrara. No es fácil. Se me acaban las opciones pa’ gritar “no jodas conmigo.

Oficialmente, no me siento safe en las calles de mi país.


Fernando, Ginnette, Diego and Viviana like this.

  • Fernando – No habia leido esto, creo q esto expresa brillantemente el sentimiento de una nacion hoy dia (viste que funciona corregirme? jaja) and you refuse to be published…
Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: