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• TÚ, y TÚ, y TÚ (y TÚ TAMBIÉN) necesitan LEER ÉSTO

En el pasado post tomé una cita prestada del papá de un muy buen amigo mío para usarlo como parte del cierre a – no sé como calificarlo – … una descarga de mi sentir ante la situación que estamos “empezando” a atravesar. Resultó que mi amigo lo leyó y, momentos después, me envió un e-mail en el que compartió conmigo el escrito que originó la cita.

Cuando terminé de leerlo, lo vi conecta’o y le pregunté:

– Loco, ¿para qué tu papá escribió ésto?
– Por sacárselo del pecho. Se lo envió a su círculo de amigos y eso…
– Pueeees, ¡¡más gente debería leerlo…!!
– Jaja, lo sé, pero papi no es de mandar cosas al periódico.

Tal vez no será de mandar cosas al periódico, pero sentí que de alguna forma debía estar expuesto a que otros puedan leerlo y compartirlo, así que le pedí permiso pa’ postearlo aquí, a lo que contestó: “Dile a Alexandra que PUEDE y LA AGRADEZCO que lo ponga en TODOS los lugares que pueda.” Yeah!

De manera que, sin mucho más, sean ustedes bienvenidos e instados a compartir este post de la autoría del Sr. Humberto Pagán.

Copy and share this link!  ➔  http://wp.me/pdpgB-pb

Que lo disfruten.

UN CAMINO FRENTE A LA CRISIS

Toda crisis es un riesgo y una oportunidad.”
– Antiguo proverbio chino

LA VERDAD DE LA CRISIS

La realidad de Puerto Rico es la de un país en  crisis continua y persistente desde hace casi 40 años. No se trata meramente de la “coyuntura” actual; se trata del colapso del sistema mismo. Esta crisis es el resultado de una realidad que se hace cada vez menos sostenible y que desde hace mucho clama por soluciones reales que nunca llegan. Nos abruma la incertidumbre en cuanto a qué somos, dónde estamos y a dónde vamos.

La crisis se sostiene, crece y persiste no porque se trata de un mal momento histórico sino del resultado de un llamado modelo económico que promueve la inacción, la dependencia, el despilfarro y la corrupción. Su naturaleza es estructural.

Los políticos que han sido electos por el pueblo con el propósito de que enfrenten y brinden soluciones a la misma, no han podido ni podrán resolverla, porque – en el lejano supuesto de que quisieran hacerlo – se encuentran completamente impedidos de lograrlo. No puede lograr una solución quien es parte del problema.

Es por eso que las llamadas “soluciones” que hasta ahora nos han impuesto sólo han servido para paliar, disfrazar o posponer la crisis en todo o en parte. Pero, como todo problema, al no ser enfrentada y resuelta, la crisis resurge posteriormente cada vez con mayor fuerza, profundidad e intensidad, como  ocurre en estos momentos.

La historia de Puerto Rico en los últimos cuarenta años, ha sido la de dos grandes partidos turnándose en el gobierno. El pueblo, desilusionado con uno, recurre al otro para ver si salimos del atolladero histórico en que ambos nos metieron. El problema es que las supuestas “soluciones” de cada gobierno de turno a los problemas serios, continuos y cotidianos de nuestro pueblo no han sido otra cosa que parchos a una crisis estructural cuyo origen está en el sistema mismo y que se agrava por las políticas neoliberales y de despojo aplicadas por los dos partidos que se han turnado en el poder. Del tercer partido, ni hablamos. Nunca ha accedido al gobierno y subsiste cada vez más reducido, sostenido  precariamente por el fondo electoral.

La crisis actual es el cúmulo de décadas de endeudamiento masivo de nuestro pueblo por gobiernos cuyo objetivo ha sido el de enriquecer a sus personeros principales y servir a las clases privilegiadas que operan como una oligarquía. El “sostén” económico del país, se funda, no en la producción y el desarrollo sino en la dependencia de los fondos que llegan de Estados Unidos. Ese sistema ha creado dos grandes sectores dependientes: los sectores más pobres y los más ricos. A los pobres los  paralizan y controlan con las migajas de las llamadas “ayudas del gobierno”, que no sacan a nadie de la pobreza porque  son paliativos cuyo propósito y consecuencia es la de anclar a los menos favorecidos en la eterna pobreza subsidiada. A los más pobres se les castiga quitándole o reduciéndole las llamadas “ayudas” cuando intentan salir de su condición mediante su trabajo y esfuerzo. En otras palabras, se castiga al que trabaja. Mientras tanto, se les incorpora al mundo del consumo indiscriminado, mediatizando su potencial explosión social revolucionaria. En estos objetivos reciben ayuda del bajo mundo a través de la venta y consumo de drogas.

El sector verdaderamente dependiente es el gran beneficiario de las prebendas del estado. Son los ricos, las grandes empresas extranjeras y la oligarquía local. A éstos se le sirve con la cuchara de oro. El estado les provee fondos, exenciones contributivas, contratos leoninos y todo tipo de privilegios. El objetivo es inverso al de las llamadas ayudas a los sectores pobres. En este caso se trata de transferir a ellos el  dinero del pueblo, haciéndolos  cada vez más ricos.

El sector productivo, es decir,  la clase trabajadora junto a otros sectores medios de la sociedad, ha sido, junto a los más pobres, quien históricamente ha sufrido y llevado en sus hombros la dura y pesada carga de dichas políticas.

Los políticos de turno se han beneficiado grandemente de este modelo de injusticia social, por cuanto les sirve para apoderarse de las instituciones del estado y los fondos públicos como botín de guerra para enriquecerse injustamente  y, de paso, enriquecer a sus amigos. Viven como reyes y reinas. Para asegurar dichos privilegios, han creado una casta política en la cual hijos, sobrinos y familiares heredan puestos, contactos  y posiciones.

Esta lucha sorda por el botín que constituyen los dineros y las instituciones públicas han hecho que la política partidista permee todos los aspectos de la vida gubernamental en todas las ramas del gobierno: muchos jueces y fiscales se nombran, no en virtud de sus méritos sino por sus afiliaciones, padrinos o contactos. Se nombran jefes de agencias, no por su compromiso y conocimiento, sino como un premio bien remunerado a sus gestiones  partidistas. El principio de mérito cedió ante el “principio” del favoritismo. Los contratos se reservan, no para el mejor postor de los servicios, sino para los acólitos que hicieron, aportaron o colaboraron en las campañas electorales. Ese es el trasfondo de los contratos leoninos a asesores, bufetes, contratistas, agencias publicitarias, etc.

En la legislatura abunda la arrogancia – en este caso, inversamente proporcional a la honestidad y la inteligencia – y permea un ambiente de grandes favores y privilegios innecesarios e inmerecidos.

En la gestión pública, además de los privilegios contributivos, han permitido a las clases adineradas evadir de manera descarada sus obligaciones fiscales, todo ello con la más absoluta impunidad.

Por décadas han enriquecido a unos cuantos, endeudando y empobreciendo al pueblo. Es esta voracidad y la dependencia en una economía en crisis, que ha  sumido a  Puerto Rico en una de sus peores recesiones.

El gobierno de turno, en el momento de mayor desprestigio y rechazo popular, para imponer sus “soluciones” para beneficio de los ricos, ha lanzado una campaña demagógica para hacer creer que el origen de la crisis  se debe a los malos manejos de “la pasada administración”. Tienen un poco de razón.

La verdad es que la crisis se debe a la pasada administración, a la anterior,  a la que le precedió y a la otra y a la otra y a la presente. Es el resultado de décadas de despilfarro, mala administración, favoritismo, corrupción y pillaje. Cada uno de los dos grandes partidos ha hecho lo suyo para erodar lo mejor de las instituciones del estado y la sociedad civil, en particular las diseñadas con carácter remedial, cultural o dirigidos a lograr un mínimo de justicia social para los sectores menos privilegiados. Ambos han sustentado un modelo económico dependiente y paralizante, que sabotea todo esfuerzo de desarrollo para los hijos e hijas de este país y se entrega en bandeja de plata a los intereses locales y foráneos.

En los últimos ocho años se aceleró el proceso de desmantelamiento de muchas de nuestras instituciones. Un ejemplo es el Instituto de Cultura Puertorriqueña. Tanto las administraciones de Calderón como de Acevedo Vilá le quitaron fondos importantes al ICP. Lo debilitaron para el golpe de gracia que ahora le da la presente administración.

No puede haber duda que se gobierna para los ricos, se privatizan las funciones públicas, se desmantela el sistema de salud, se le otorgan grandes beneficios a corporaciones y grupos de poder y al momento de la crisis, se pretende que la pague el pueblo.

Ante el llamado déficit, echan a la calle a miles y miles de padres y madres de familia, desmantelan agencias, dejan a los sectores más vulnerables sin servicios y de paso, profundizan la recesión por cuanto con dichos despidos provocan la caída económica de los comerciantes y productores, al  perder esa clientela, lo que genera aún más desempleo. Ante este despojo, los sectores más alertas del pueblo se lanzan a la calle. La respuesta – invariable, repetida una y otra vez – el aumento en la represión.

La postura de que el sector privado, que no ha sido el mayor creador de empleos, va a absorber a estos miles de empleados despedidos es una cínica mentira, sobre todo en el momento en que la empresa privada está despidiendo empleados y reduciendo personal.

RICOS Y POBRES

Los grupos profesionales, economistas, planificadores, sindicatos, etc. han presentado múltiples alternativas para enfrentar la crisis. Muchos señalan que con sólo imponer unas pocas contribuciones a los sectores privilegiados, captar a los grandes evasores y cortar en los gastos superfluos, se generarían fondos más que suficientes para conjurar el llamado déficit. Pero no lo harán.

Los políticos de los partidos que se turnan la administración colonial, reciben el voto de los pobres y el dinero de los ricos. Es para los ricos que gobiernan. El dinero llama al dinero.

No hace diferencia para los pobres y trabajadores cuál sea su afiliación partidista: penepé, popular, independentista o de ninguno de los tres partidos electorales. Esa es una división artificial que no nos ha permitido contemplar la verdadera división socio económica en este país: en un lado los ricos y privilegiados junto a los políticos de turno que les sirven y del otro, el pueblo.

Por pueblo entendemos los trabajadores, privados y públicos, los desempleados, las amas de casa, los micro, pequeños y medianos empresarios y comerciantes, los sectores profesionales, los estudiantes, los residentes de las comunidades, urbanizaciones, residenciales y barrios que viven cotidianamente las dificultades de una sociedad en la que cada día hay menos para los más porque se acumula más para los menos. Éstos, organizados como sociedad civil (que incluye a los sectores religiosos, organizaciones feministas, comunitarias, ambientales y otras, el sector GLBT, sindicatos, artistas, artesanos, grupos de comercio, instituciones y colegios profesionales, etc.) tienen toda la capacidad de gobernarse a sí mismo sin la necesidad de sus explotadores.

La realidad es que los políticos de oficio, los ricos y los privilegiados son los que necesitan de nosotros, el pueblo y no el pueblo de ellos.

Esta casta privilegiada vive a todo lujo, habita en lugares paradisíacos y  viste prendas que a veces valen más que lo que valen nuestros propios hogares. En su mayoría depende de sirvientes, nanas y choferes, sin los cuales son completamente inútiles.  Son dueños de residencias que no habitan, fincas que no siembran, especulan con la tierra, los bienes y el trabajo humano, destruyen nuestros recursos naturales, y su vida se centra en acumular cada vez más a costa de los que tienen menos. Tiene a una casta de politiqueros a su servicio para que nos gobiernen para el beneficio de ellos. En ocasiones pone a alguno de los suyos para que nos gobierne directamente como forma de asegurar sus inversiones.

Contrario a ellos, el pueblo libra una lucha cotidiana. Nos las tenemos que inventar para vivir. Muchas veces nos cortan el agua y/o electricidad y entonces nos las inventamos para cocinar, beber agua y bañarnos. Como hijos de la necesidad, sabemos crear cosas útiles con desechos y sobras, sabemos arreglar muebles, reparar enseres, cosechar, construir o reparar una casa, hacer una investigación, escribir un informe… Somos una inmensa mina de talentos que constituye la verdadera riqueza del país.

Somos dos mundos distintos.

Los privilegiados nos venden su estilo de vida como si fuese un modelo ideal.  Nos hacen aspirar a lo inalcanzable, lo superfluo y lo innecesario. Nos hacen comer petróleo, dañar el ambiente, consumir lo que no necesitamos. Nos dividen por partidos y nos hacen odiarnos y competir los unos contra los otros, y nos hacen dar la espalda a nuestra naturaleza social y solidaria.  Nos han hecho olvidar cual es nuestra condición humana  y nuestra capacidad de entender, crecer y de hacer realidad el amor a nosotros mismos y a nuestro prójimo. Nos miran con desprecio, cuando tienen con nosotros una impagable deuda social.

NO LOS NECESITAMOS

Nosotros, como pueblo, no necesitamos esas rémoras que solo sirven para quitarnos el pan y disminuirnos en nuestra dignidad y nuestra humanidad.

Nos necesitamos nosotros mismos. Nuestra salvación estriba en nuestra unidad. En un cambio de conciencia.

Dejemos de ser penepés, populares, independentistas, afiliados a tal o cual grupo o perseverante en tal o cual religión y seamos, por encima de ellos, el PUEBLO PUERTORRIQUEÑO.

Eso es todo. Un cambio de conciencia inminente, un despertar de nuestro potencial dormido. Este momento de crisis e incertidumbre es el momento de las decisiones trascendentales. Es el momento en que se vislumbra la posibilidad de un  cambio verdadero. No podemos repetir la historia de que cada vez que un gobierno de turno le causa graves daños a nuestro pueblo, nos lancemos a protestar por un tiempo y… llegadas las elecciones marchemos nuevamente como  mansos corderos a darle nuevamente el voto al partido de turno o a su contrario para volver a repetir la misma historia.

UN CAMBIO QUE ES POSIBLE

No los necesitamos.

Ha llegado el momento de un cambio que es posible.  No se trata de la creación de un nuevo partido. Por el contrario, se trata de la creación de un amplio frente de todos y de todas para la salvación de Puerto Rico, que le rompa el espinazo a los partidos tradicionales.

Lo que necesitamos es la voluntad, el compromiso serio, sincero, real, incorruptible de superar las diferencias sectarias y mezquinas, cesar las luchas pequeñas para el beneficio de unos pocos y fomentar la lucha grande para el beneficio de todos. Se trata de la gran unidad del pueblo para salvar a Puerto Rico.

Es perfectamente posible generar un programa de gobierno amplio, abarcador, incluyente, aceptable por los sectores mayoritarios, que se dirija a resolver los problemas que décadas de desgobiernos y despropósitos nos han sumido.

Este programa de gobierno debe surgir de los propios afectados, los mismos que sufren las consecuencias de la crisis. ¿Quién conoce mejor los problemas del sistema de salud que los médicos, enfermeras y pacientes? ¿No es acaso la propuesta del Colegio de Médicos Cirujanos una que merece la mayor consideración para rehabilitar el sistema de salud de este país y hacer accesible los servicios médicos a todos los que los necesiten? ¿Quién conoce mejor la situación de crisis en las escuelas que los maestros, directores y estudiantes? ¿Es posible que los miembros de los diversos sindicatos magisteriales hagan un detente a sus divergencias y trabajen un programa dirigido a la salvación integral de nuestro sistema educativo público?

¿Quienes conocen mejor los problemas comunitarios que las propias comunidades? ¿No pueden ellas mismas desarrollar sus propias propuestas y proponer a sus propios candidatos? Lo mismo ocurre con los sectores feministas, sindicales, religiosos, la comunidad GLBT, los sectores profesionales, los micro, pequeños y medianos agricultores, productores y comerciantes, los estudiantes y universitarios, las amas de casa, los impedidos, los artistas, etc.

¿Quién dice que un nuevo mundo no es posible?

Ese mundo es posible, pero tenemos que construirlo entre todos: de manera solidaria, sin discriminación, sin prejuicios, sin opresores ni oprimidos. Tenemos que hacer realidad los ideales de igualdad y justicia que este sistema actual hipócritamente preconiza. Tenemos que abandonar los resentimientos, las viejas luchas intestinas y sectarias. Tenemos que echar de lado la tentación del protagonismo, los oportunismos y la mala fe. No podemos descartar ideas y posiciones basados, no en sus meritos, sino en su autoría.

Éste es el momento de ser todos mejores y dar lo mejor de cada uno. Es posible explotar ese gran caudal de talento que albergamos. Los colegios y asociaciones profesionales; economistas, abogados, médicos cirujanos, trabajadores sociales, cooperativistas, plomeros, agricultores, etc. tienen la capacidad y el conocimiento para brindar asesoría y propuestas para el desarrollo de un programa de gobierno amplio dirigido a abordar los problemas de la agricultura, educación, salud, desarrollo económico, desarrollo comunitario, vivienda, conservación ecológica, energía alterna y renovable, reforma del sistema legal, de la rama legislativa y ejecutiva y de las agencias del gobierno, contra la corrupción y el despilfarro y – sobre todo, por la justicia social  y económica.

En nuestra patria hay muchos hombres y mujeres, que por encima de sus afiliaciones particulares, son seres humanos honestos, capaces y comprometidos. Ese tipo de persona, dispuesta a servir, sin protagonismo, sin agendas oportunistas o sectarias, son quienes pueden y deben representar al pueblo en el gobierno.

En aras de acabar con la anti-democrática imposición “desde arriba” de los llamados “líderes” y programas  de gobierno, los hijos e hijas del pueblo que surjan como candidatos deben de provenir y ser propuestos por sus propios grupos, sectores y comunidades. Los mismos deben de juramentar fiel cumplimiento al programa que representan so pena de destitución inmediata de su cargo, no importa el que sea que ostente.

El nuevo gobierno debe de fomentar la austeridad. Debe hacer una drástica, inmediata y sustancial reducción de los sueldos y beneficios de los jefes de agencias, ejecutivos, legisladores, “ayudantes”, etc. en las tres ramas del gobierno y de arriba hacia abajo comenzando por los que más ganan. Revisar y rescindir los contratos leoninos que se hayan otorgado, investigar y procesar todo acto de corrupción y despilfarro, encarcelar a sus autores y recuperar los bienes mal habidos. Hacer una profunda reforma de las estructuras de gobierno en las tres ramas, en particular la forma en que están organizadas, su funcionamiento y las formas de reclutamiento, nombramientos y ascensos. Proteger a los sectores trabajadores y productivos mediante salarios justos y condiciones adecuadas de trabajo tanto en el sector público como privado. Promover la salud mediante un seguro universal y el acceso a los servicios médicos. Garantizar la educación de calidad y excelencia. Promover el desarrollo económico integral y sostenible mediante la creación de cooperativas, corporaciones de trabajadores dueños, corporaciones comunitarias, y programas de incentivos viables y adecuados a nuestra realidad para los micros, pequeños y medianos agricultores, productores y comerciantes. Debe convertirse en un facilitador  del desarrollo agrícola, industrial y comercial según las necesidades reales del país, integrar a la producción a todas las personas hábiles y capacitadas para trabajar en aras de reducir y eventualmente erradicar la  improductividad y la dependencia. Hacer una reforma fiscal justa y verdaderamente abarcadora. Sustituir el impuesto a las ventas por una distribución justa de los impuestos donde paguen más los que más ganan, alivie la onerosa carga a los sectores trabajadores y productivos y capte a los sectores privilegiados y los que evaden sus obligaciones contributivas para que todos aporten su justa contribución a nuestro pueblo y nuestro país.

UN NUEVO PAIS ES POSIBLE. DEPENDE DE NOSOTROS.

Humberto Pagán
9 de octubre de 2009


Isaac, Katty, Antonio, Angel E., Angel L., Karla, Maria Alejandra, Carlos, Alex, Carlos, Oscar, and Miguel like this.

 

  • Alex – Excelentísimo!! Apúntale otra a Alexandra. Ayer le digo a Cristina: “Loca dile a Alexandra que es una mostra escribiendo”, y hoy esto, brutal. Tienes varias beers a fondo conmigo, definitivamente, jaja.
  • Alex Lebronster – Wai-wai-wait,… Al Cé lo del Cé: eso NO lo escribí yo, que quede más claro que claro. Ésto es de la autoría de Humberto Pagán, tal y como está firmado al final de su escrito. Yo sólo lo comparto. Así que, si algún kudo va a darse, para él es que es.
  • Droyn – Ese es el papá de Isum? De verdad que es un mostro, un guru y su escrito me puso a pensar. Gracias por compartirlo.
  • Karelma – Gracias Alex. :)
  • Carlos – Gracias!
  • Droyun– Este articulo es un tremendo analisis de la situacion de Puerto Rico y me decepciona que los politicos de mi pais no tengan ideas como estas.
  • @francofle El mundo entero debería leer esto!!!
  • Evelyn hOla chik!!…sperO q estes bn?!!!..me das permisO para cOmpartir ésto??!!..sta spl mega kbrOn..y me enkntaria q OtrOs lO leyeran!!..cdtm!!
  • Alex Lebronster – ¿Qué? ¿Permiso? Eso no se pregunta. Lo que tú veas en esta página lo puedes compartir libremente, ¡y es este último MÁS todavía! Repártelo por ahí pa’ bajo con gusto. :) Un abrazo
  • Miguel – wow!!! por favor esto hay que difundirlo por todos los medios posibles, el pueblo necesita no solo este tipo de informacion, sino de aliento, hay unirnos gente, este es el gran momento, aprovechemoslo y saquemos adelante nuestra isla…
  • Alex Lebronster – ¡Copy/Paste, Copy/Paste!
  • Cristian Excelente lectura sobre Puerto Rico…
  • Blanca – Yo creo que los políticos saben esto, pero están incapacitados porque vendieron el alma al diablo. Creo que si se rebelan contra los verdaderos gobernantes (que no son seleccionados por el pueblo) van a perder mucho más que dinero. Big Brother no tiene piedad.
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• Por su nombre y apellidos

Ayer me pasó algo interesante…

A través de un amigo, accesé una nota que había escrito un estudiante de derecho de la UPR en Facebook. En ella, básicamente planteaba que la paralización de tránsito que realizaron los estudiantes de derecho el lunes pasado en la Ave. Ponce de León podría ser considerado como un acto de terrorista, y citó el Homeland Security Act como fundamento. Esta manifestación, según él, ponía en peligro la estabilidad y preservación de nuestro país entre otras cosas. Cerraba la nota diciendo: “Señor LGF: el estado de derecho prevaleciente le permite tomar acción correctiva y coercitiva. Evalúe el todo, por favor, y proceda conforme a su criterio”.

No pude creer lo que estaba leyendo: un estudiante de leyes calificando como un acto terrorista la manifestación pacífica que sus propios compañeros de clase/colegas estaban realizando, y encima avalando que las autoridades procedan como crean necesario. Yo no soy estudiante de leyes; mi conocimiento jurídico se reduce a una clase de Legislación de los Medios de Comunicación que tomé en mis años de bachillerato (la cual me devoré con fascinación, mas sin el suficiente entusiasmo como para querer tomar el LSAT), pero mi sensatez y mi IQ me decían que, claramente, lo que él exponía era una atrevida manipulación de la ley.

Ahí entraron muchos a arremeter en contra del chico en cuestión, muchos de ellos indignados con su criterio, otros citando y debatiendo aspectos de la ley para objetar su premisa. Yo, de nuevo, qué carajo sé de derecho, pero vi en la parte inferior un espacio en blanco con letras grises que decían “Write a comment…” con mi profile-pic arla’o. Tal vez si me cogiera en otra época, pichaba. Pero en tiempos como en los que atravesamos, mi capacidad de indiferencia crece una úlcera que expone en carne viva mi fibra. Así que, puñeta, no me aguanté.

Picture 1

No recuerdo muy bien lo que escribí, pero iba más o menos así:

“Me río con tus palabras, no porque me den gracia, sino por incredulidad. A juzgar por lo que haz dicho, asumo que no te importará mucho, pero guardaré este texto junto a tu nombre para que nunca se me olvide en caso de que tu (terrible insensibilidad)* y (trágica interpretación de la ley)* logren alcanzarte la fama en el futuro.

Deberías escribir cuentos y novelas, raitrú.”

(*Algo así fue lo que utilicé por adejtivos)

Acto seguido, compartí el link de la nota en mi profile para que otros supieran de la existencia de esta persona por su nombre y apellidos, quien no me extrañaría algún día pudiese ocupar una silla política en el gobierno. No me duró mucho el guiso pues algo hizo él que anuló mi link en pocos minutos. Inmediatamente después, recibí un mensaje privado suyo el cual leyó exactamente como sigue:

“Puse restriccion al acceso de mi perfil –asi como lo tienen la mayoria de las personas–para que mis amistades (no yo) no sean expuestos a un debate de baja categoria y sin fundamentos. No obstante, resulta ser un honor tu comentario a los efectos que vas a guardar mi escrito. Te equivocaste cuando mencionabas que seria indiferente.

Por otro lado, dado que no me conoces, no sabes que todos esos comentarios son un mero entretenimiento para mi para fomentar una discusion y reflexion juridica seria y fundamentada.

Creo que le comentario que le hice a (fulanito) podria, en alguna medida, aplicarte a ti, asi que lo adjunto. Lamento tratarte con cinismo pero tu visitste mi hogar virtual, cuando no eres parte de mi lista de contactos o “amistades” para expresar cosas impropias.”

No cito el comentario que le hizo a (fulanito) porque, por más que lo leí, nunca pude identificarme con nada de lo que le dijo. Tampoco entendí eso de “debate de baja categoría” y sin fundamentos cuando yo ni por un segundo traté de debatir. Más que nada, no entendí cómo de momento sacó a todos sus no-friends del medio para que no comentaran cuando, en primer lugar, todo, absolutamente TODO su profile estaba a pedir de boca. Si su debate andaba desnudo en la playa, ¿por qué se queja de que se lo liguen y le digan “cosas impropias”?

Por otro lado, tiene razón en que no lo conozco. Y aunque realmente me da alivio la idea de que su postura sea una forma de mero entretenimiento “para fomentar una discusión y reflexión jurídica seria y fundamentada”, ver a Fortuño y a McClintock taggueados en su nota, junto a la facilidad con la que nos sacó del medio a la vez que desestimaba sus comentarios como un tripeo personal, me hace pensar en la posibilidad de que no sea necesariamente cierto. Sería algo así como el que coje un cuchillo y amenaza con matar a alguien para luego decir “Ah, no fue en serio. Soy actor y estaba canalizando mis energías y pasiones de una forma artística” …

… Es un ejemplo idiota. Mi punto es que es muy fácil decir “fue tripeando”.

Digamos, de todos modos, que le di el beneficio de la duda (porque así soy y tengo una tendencia natural a pensar bien de la gente), y doy su “mero entretenimiento personal” por cierto. Sin mucha complejidad y con cinismo, respondí su mensaje:

“Guao. No sólo me equivoqué asumiendo tu indiferencia, sino que también me equivoqué de tus potenciales: tú no deberías escribir cuentos, tú deberías ser algo así como el Ashton Kutcher de la ley.

Ya que eres estudiante de derecho y tengo muchas amistades que probablemente son tus compañeros de clase (varios de ellos siendo de los que estuvieron sentados en la Ponce de León, otros siendo algunos de los que comentaron en tu nota), quién sabe si un día nos encontramos en uno de esos jangueos y nos conocemos. Así nos damos unas birras, tú me das un Law-101 y subsanas mi ignorancia jurídica que me hace decir argumentos de baja categoría. Me disfruto las conversaciones de derecho.

Discúlpame por entrar a tu hogar virtual. Si ya has restringido el acceso al mismo, deberías aprovechar y restringirlo por completo. Se lo pones en bandeja de plata a muchas personas fuera de tus friends que no lo merecen.

No me disculpo, sin embargo, por mi gramo de sensibilidad y mi sentido común que tanta falta hacen en este mundo. Creo que son necesarios frente a gente que asume posturas como la que expresaste en tu nota por mero entretenimiento. Me parece terrible, muy terrible y desmoralizante…

Hasta pronto.”

Supongo que mi cinismo es de las cosas que más soquean en este mundo (o tal vez él solamente es hábil con las leyes y no con la lectura) porque momentos después me respondió:

“Disculpada. Igualmente, también me disculpo si algo de lo lo que expresé te ofendió en tu carácter personal — no tus ideas, las que sean.

No jangueo mucho –llevo una vida familiar más tradicional. Sin embargo, si coincidimos en alguna actividad, no te daré una clase de derecho 101 pero si estaré en el mejor animo de discutir de algún tema interesante de interés social.

Por cierto y por último, me alegro leer esta mañana que hubo un acuerdo con la Rama Ejecutiva, la policía, para que los estudiantes ocuparan la calle para protestar. Eso le da legitimidad a la protesta –contrario a una súbita ocupación unilateral de una vía pública.

Cordialmente,

(Mengano)

Admito que leí ésto y me sentí un poco mal al recibir sus disculpas mientras él creía las mías como 100% genuinas después que tuvimos ese elegante roce y ver que, a fin de cuentas, parece ser solidario con sus compañeros en algún grado que no conozco, pero que supongo que existe.

Traigo toda esta longaniza a colación porque cada día me parece más inconcebible ser frío e indiferente ante todo el abuso de poder que se ha desatado en nuestro país. Creo que no se necesita mucha ciencia para sentir que algo no está bien aquí,… y cualquier persona que tenga dos dedos de frente puede al menos parparlo.

Me parece insólito ver y leer todavía gente expresando su apoyo de alguna forma u otra a las medidas que ha tomado esta administración a paso acelerado para desmantelar a Puerto Rico, que encima se pretenda encogernos de hombros sin cuestionarlo y, todavía encima de eso, que se tilde a la ligera de terrorista a cualquier movimiento que, de hecho, cuestione y trate de ponerle freno a esas medidas.

¿Cuándo será la hora en que nos dejemos de fanatismos, partidismos y grietas, en serio? Hay tantas y tantas cosas sucediendo todos los días que, realmente, no entiendo cómo hay gente que no puede verlo. Me parece de poca mente los dimes y diretes partidistas que resumen todo lo que está pasando en un “Todo esto es culpa de los populares/penepés/Fortuño/Acevedo Vilá/etc.” cuando tengo la certeza de que todos, en algún modo u otro, hemos contribuido a esta crisis desde hace mucho tiempo. Me parece insensato reducir los despidos a argumentos tales como “Que saquen a todos esos trabajadores vagos del gobierno” cuando 1. es una generalización absoluta que no le hace justicia a todos aquellos que sí son trabajadores, 2. no es secreto que los despidos se realizaron a través de un procedimiento indiscriminado en el cual se cometieron una racha de errores que ellos mismos reconocen y no saben cómo reparar, y 3. ¡están tocando y desarticulando negligentemente los servicios, agencias y derechos que son vitales para el funcionamiento y bienestar de Puerto Rico cuando, ciertamente, existen otras medidas más acertadas para re-estructurar nuestro país! Ésto no sólo le concierne a los (des)empleados públicos,… le concierne a cualquier ciudadadano puertorriqueño.

Tampoco entiendo cómo también se ha podido tildar de “lloriqueo” las distintas manifestaciones que se han realizado en nuestra isla en medio de la creciente magnitud de las circunstancias que se están dando. Ésto no es lloriqueo. Ésto no se trata sólo de despidos de 17mil personas. Esto va mucho más allá: es reacción proactiva, necesaria y protectiva

Si un respiro brota dentro de todo este tsunami azul es que, poco a poco, a muchos se les ha ido contagiando de manera viral esa úlcera que traspasa la indiferencia exponiendo la fibra de la sensibilidad y la razón para unirse y hacerse oír, y me place ver cómo empezamos a sacudir nuestras distintas ideologías con un fin en común. Lo lindo del RGB es que pueden mezclarse para producir toda una gama de colores, y cuando los juntas, se produce una blanca luz: es exactamente en esa claridad donde todos debemos coincidir.

Dejemos de ser penepés, populares, independentistas, afiliados a tal o cual grupo o perseverante en tal o cual religión y seamos, por encima de ellos, el PUEBLO PUERTORRIQUEÑO.” – H. P.

El terrorismo, la justicia, el abuso del poder y la solidaridad tienen cada cual su propia definición. Empecemos a llamar las cosas por sus nombres y apellidos.

Con humilde solidaridad al paro del 15 de octubre y demás manifestaciones.

P.D. – Me siento bien orgullosa de mis amigos


Alex Orocovis, Isaac, Samuel and Ildaly like this.

  • Erik – EXCELENTE ! Mengano me la pela, sea bueno o no, me la pela… pooor otro lado, siempre y cuando el fanatismo no nos ahogue, sigamos en pie de protesta. Gracias por Jescribir!!!!! la cita al final es de H.P. HijoePuta, Hewlett Packard, Horace Prick, Hugo Perez? Hernesto Pevara? quien?
  • Alex Lebronster – Es del papá de un querido amigo mío. :)
  • Erik – pues muy sabio el papa de un querido amigo tuyo….
  • Maika – La verdad que el Mengano ese no lo entiendo…pero le diste clases de postura, dignidad y respeto a un pueblo. Nuestro pueblo PUERTO RICO!!!!!!!
  • Chamo – Solidaridad para decir que las cosas estan mal siempre hay, solidaridad para solucionar lo que esta mal es lo dificil. Veo de mis amigos Puerto Riquenos mil soluciones diferentes, de los extremos de practicamente querer lanzarse a un conflicto armado a un vacio “que nos pasa Puerto Rico?”. En las soluciones, donde importa, es donde vas a ver todas esas diferencias de partidos, ideologias, religiones y propuestas economicas.

    Siempre van a estar esas diferencias respecto a que es lo “mejor para Puerto Rico”. La cosa es que no se esta llevando esa discusion porque es bien dificil. La gente ve solidaridad ficticia porque ven que tienen un enemigo en comun (la mala situacion). Veo que a mucha gente esa solidaridad en contra de un enemigo comun le esta dando muchos buenos sentimientos.

    No he visto casi ninguna propuesta de solucion que no implique mandar pal infierno a todos los que esten en desacuerdo. Claro, dentro del mismo grupo que ahora se ve solidario en el problema vas a tener gente en supremo desacuerdo con las soluciones. Sin una discusion racional de las soluciones no se pueden mezclar los colores.

  • Paco – Jaja me entretuve con “Por su nombre y apellidos” y estoy de acuerdo con muchas de las cosas que respondistes. Soy estudiante de Derecho de la UPI y participe de la huelga frente a los portones esta semana. Estuve sentado en la Ponce de Leon y marche junto al CAED a Torre Norte. Te puedo decir que sabes mucho mas de Derecho que el que escribio el comentario fundamentandose nada mas y nada menos que en el Homeland Security Act( Ya sabemos loq ue esta leyendo).. y despues habla de una “reflexión jurídica seria y fundamentada”.

    Tenemos una Constitucion, el Codigo y mucha jurisprudencia relacionada con el tema; y decide fundamentar su comentario en el Homeland Security Act… Similar a justificar y fundamentar las invaciones a la privacidad y violacion de derechos civiles con el Patriot Act..Honestamente no vale la pena entrar en el aspecto juridico del tema con este personaje, es obvio que no sabe de lo que esta hablando. Sin embargo tu con tu sentido comun, haces mucho mas sentido(valga la redundancia).. Despues de todo el Derecho en gran medida es producto del sentido comun.. A excepcion de varias fuentes aprobadas unilaterlamente e impuestas; que el companero utiliza para fundamentar sus argumentos.

    Cuando en su respuesta final dice: “Por cierto y por último, me alegro leer esta mañana que hubo un acuerdo con la Rama Ejecutiva, la policía, para que los estudiantes ocuparan la calle para protestar. Eso le da legitimidad a la protesta.” Entendi que no entiende el concepto de legitimidad…El pueblo no necesita legitimidad de la Rama Ejecutiva, ni de la policía, todo lo contrario, un Estado es legítimo si existe un consenso entre los miembros de la comunidad política para aceptar la autoridad vigente. Se demuestra con la participacion en las elecciones, el pago de contribuciones etc etc. Decir que una huelga, protesta, piquete, revolucion, etc; necesita de la aprobacion de encontra quien se lleva, es el argumento mas contradictorio que he escuchado…

    Te animo a que estudies Derecho, si tienes la oportunidad. Hacen falta personas como tu! Piensalo…si “mengano” paso el LSAT y esta en la Escuela de Derecho es mas que obvio que tu puedes hacerlo sin mayor sfuerzo. Animate!! Pienso que tienes mucho que ofrecer!! Te advierto que el Sistema de Derecho no es perfecto pero tiene sus grandes meritos y ha probado su utilidad a traves de los siglos.

  • Alex Lebronster – Chamo, tienes mucha razón en lo que dices y me gusta que tú, como extranjero, notes nuestro talón de Aquiles. De hecho, hace un par de días estuve en una conversación donde se planteó casi exactamente lo que argumentaste. Lamentablemente muchos de nosotros halan por sus propios intereses por naturaleza boricua (o humana) y dentro de todo eso se dan muchas contradicciones que hacen que cualquiera se rasque la cabeza, incluso la mía. A Puerto Rico le falta muchísima cohesión por lograr. La mezcla de colores aún se reduce a una utopía.

    Sin embargo, pienso que si esa solidaridad puede ser capaz de poner divisiones a un lado por un momento para movernos como una gran masa (aunque sea una “solidaridad facil y ficticia”), creo que podría considerarse eso como un logro. Ciertamente, prefiero esa solidaridad a seguir viviendo en la indiferencia y el conformismo mientras todo nos sigue pasando abusivamente por encima; no hacerlo sería un pecado. Tal vez esa solidaridad sea el primer paso a cosas más reales.

    Gracias un millón por tu comentario tan acertado. Te debo un cine desde mayo, jejejeje

  • Karelma – Yo leí mal y entendí un cinco de mayo. Estoy perdida.
  • Alex Lebronster – Karelma, vi a tus papás en el paro. :)
  • Karelma – YES!!!! JAJAJA No me sorprende.
  • Chamo– Ahh que nitido, precisamente una discusion racional!! Gracias por tu respuesta y me gusta un monton tu punto de vista, eso es ciertamente algo positivo que puede estar saliendo de todo esto. Me lo debes :)
  • Gabriel – Alex estaba ahí hoy. Kiero decirte ke tus últimos tres párrafos te hacen parecer ke sí entiendes ya lo que es Derecho 101. Lo tienes ahí ya. No bajes la cabeza.

    Muchos abrazos

• Dos o tres cosas que siempre supe de los viejitos pero nunca me atreví a verbalizar

Es muy poco lo que conozco de la cultura china, así que no me aventuraré a argumentar cosas a ciegas, pero pienso que muchos países en el mundo, incluyendo Puerto Rico, podrían aprender dos o tres cosas de ella.

Una cosa que siempre he escuchado es que en China se le tiene mucho respeto a los ancianos al considerarles seres con sabiduría por todos sus años de experiencia. Eso es algo que debería caerse de la maceta en cualquier parte, pero cuando vamos a la práctica, tal respeto pasa totalmente desapercibido en muchas otras culturas incluyendo la puertorriqueña. He sido testigo de ancianos en asilos que no reciben una sola visita en semanas, que viven el día sin que les presten atención, que pasan malos ratos, negligencias y abusos. No hay que ir tampoco tan lejos. De vez en cuando cualquiera puede presenciar una falta de respeto en la calle hacia un anciano, así se trate de no tenerle paciencia entre carriles, bocinas y velocidades.

Pero también voy a decir una cosa, y voy a hablar bien claro aunque a algunos les esté malo: muchos viejitos puertorriqueños están cabrones. ¿Existe algún joseador* más poderoso que un joseador en Edad de Oro?

Mi teoría es que el adulto puertorriqueño, a medida que se va haciendo mayor, va temiendo cada vez más el llegar a esa edad en que sea considerado “Senior Citizen”, ese maldito término que le da la bienvenida a ser considerado oficialmente como anciano por el gobierno y, dependiendo de cuántas condiciones de salud tenga, a ser considerado como “viejo chocho” por la sociedad o, peor aún, “viejo verde” si se trata de un hombre anciano que no se quita y se cree que todavía puede. En fin, esos y muchos otros miedos se condensan en medio de la transición hacia la vejez mezclándose con complejos, inseguridades e incertidumbres acerca de lo que les depara esa última etapa en cuanto a todas las áreas de sus vidas,… y, francamente, no es para menos.

Oh, pero no hay que temer porque, precisamente, para aliviar ese rollo de miedos e inseguridades, están todos los beneficios que trae el súper combo de ser Senior Citizen: precios bajos, prioridad en asientos, filas cortas, entradas gratis, actividades en los Clubes de Oro, etc., etc., etc. Después de todo, ser “Senior Citizen” tiene un “coolness factor” bastante chévere, ¿no? Y es totalmente comprensible, respetado y, sobretodo, merecido. Yo soy pro-beneficios Senior Citizen: después de todos esos años (en lo que asumimos como “años de arduo trabajo”, aunque no necesariamente sea cierto en muchos casos), lo menos que se merecen nuestros ancianos son esos tipos de beneficios y alivios para disfrutarse esa nueva y última etapa en sus vidas.

Ahora, descubrí que no hay una cosa que más me encojone que un viejito que se vaya en el “tour” de Senior Citizen y se acostumbre a coger todo regalado cuando ni siquiera son cosas que necesita. Estuve hablando sobre ello con mi hermano el otro día luego de que ambos trabajáramos en distintas promociones y, después de haber compartido experiencias y sentimientos, decido presentarles a continuación:

Las Diez Cosas que Más Encojonan de un Anciano Joseador

  1. Que traten de persuadir a que les regalen algo por pena porque tienen artritis, diabetes, parkinson, presión alta, corazon malo, alzheimer, osteoporosis, etc.
  2. Que hagan lo mismo porque son veteranos de guerra.
  3. Que pidan que les den otro regalo para la nieta, la hermana, la hija, o la perra.
  4. Que vengan durante tres días consecutivos a seguir jodiendo para llevarse más cosas.
  5. Que hablen glorias de la marca promocionada como si uno se chupara el dedo y no se diera cuenta de que es pura labia.
  6. Que sigan tratando de persuadir para que se lo regalen “acá, callaíto, sin que nadie vea. Dale, mi’ja”.
  7. Que, cuando no logren convencer a uno, se vayan detrás de nuestra espalda a tratar de convencer a otra persona del staff, después que se les indicó claramente lo que tenía que hacer para ganarse el regalo.
  8. Y si no lo logran convencer a nadie, que aleguen y se vayan de culo diciendo que se han ganado el premio. Y que luego tilden a uno de tramposo si los mangamos en el truco.
  9. Que traten de que le adelanten el turno porque son “mayores de edad”,… cuando hay veinticinco personas más que también lo son.
  10. Y que arrasen con todos los artículos de promoción cuando luego, seamos realistas, no los van a usar para un carajo.

Tal vez sueno ruda, pero no me confundan: jamás le he faltado el respeto a una persona mayor. También estoy consciente que no sólo se trata de los ancianos, sino que ser joseador es una condición común del puertorriqueño natural. ¿Por qué? Me encantaría saberlo. Pero cuando el joseador se recuesta del “ay bendito, soy tan viejito” para obtener ventaja y/o hartarse de chucherías innecesarias por el mero hecho de que son gratis, honestamente me la pela.

Así que Doña Ramonita, aquí le digo lo que realmente quise decirle durante esos días de su intensa labia, pero que con una amplia sonrisa reprimí: váyase a su casa a limpiar con la fucking camisa que le regalamos y no joda más, puñeta.


*Joseador – una mezcla entre ser cachetero y ser labioso, o utilizar la palabra para persuadir con interés y así obtener cosas de una forma aprovechada y sin clase.

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