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• Craftyntoxication

Ayer cometí el error de meterme a este website que descubrí llamado Craft Gawker. Es un website de all things pretty you can DIY (mostly) y tiene más de 24,000 cosas. Olvítate, de que empecé a clickear y no paré hasta la página 30 cuando ya no podía contener más la energía de hacer algo. Así que dormí, y salí hoy de Kmart con $40 dólares en compras de cositas que quería hacer.

La primera fue el “bulletin board”. Hace unas dos semanas me hice de una esquina en mi cuarto ante la necesidad de tener un espacio en dónde poder concentrarme para sacar tiempo para mí ser y hacer mis cosas, y he pasado varios días dándole cariño. Una cosa que me molestaba aún era la ventana “miami” justo al frente mío, tan fea, tan cerrada y tan plain. Pues vi una idea de usar hilo para enrollar “frames” y clipearle fotos, y pensé “coño…”

Así que terminé haciéndo algo similar en la ventana. Está de lo más gufia’o aunque es una jodienda para hacer. Si ven, dentro del marco de estas ventanas hay dos varas de metal a cada lado que forman parte del mecanismo para abrir y cerrar. Con algun hilo o cinta, puedes ir amarrándola de un lado al otro hasta que quede como desees. Tengo planes de cubrir el resto de las ventanas con cintas para usarlas de “cortinas” en vez de tener cortinas de verdad. Además, lo gufia’o es que, si lo haces bien, las ventanas pueden seguir abriendo y cerrando normalmente (woo!). Anyway, es bien jodón, así que si se deciden hacerlo, les recomiendo algo mucho más ancho de lo que yo compré para que así no se mueran.

Esta fue otra cosa que vi y supe que TENÍA que hacerlo.

Colores. Uy, colores. Yo desde que tengo memoria, me fascinan los colores para pintar. Probablemente usaba un magic marker como pacifier. A mí me llevaban a los trabajos de mis padres cuando había falta de niñeras y me daban 5 hojas de papel con 4 crayolas y yo no necesitaba nada más en la vida (that’s a fact).

Ésta es un mamey para hacer. Canvas. Pega caliente. Pega todas las crayolas bien bonitas con los labels alineados, y pásale blower a gusto. That’s it. Mega fun. Huele cabrón. Se ve cabrón.

Lo otro que empecé a hacer son estas cositas que he llamado “Gardenia Series”, porque todo comienza con rociar aceite de Gardenia en la pared (no tiene nada de particular, solo que ese pote estaba a mi alcance cuando se me ocurrió hacerlo). Con el dedo, riego el aceite de cualquier manera y me quedo mirando la mancha en la pared. Con un lápiz, trazo más o menos lo que veo. Y con un Sharpie, lo acabo.

  

El plan es cubrir toda la pared completa.

Así que me falta con cojones.

También me di cuenta que necesitaré mucho Sharpie. Aparte de que el aceite de Gardenia los jode. Pero estamos fluyendo, estamos fluyendo.

Por último, busqué “remodelar” mi pequeño escritorio que realmente es una mesita vieja que no sé de dónde salió. Pinté las patas negras para combinar, y la superficie blanca para luego darme cuenta que esa superficie es demasiado lisa para agarrar pintura.

Entre una cosa y otra, vi que mide exactamente 18×24, el mismo tamaño de una libreta de hojas para pintar con acrílico que tengo. Doble-sided scotch tape, una página bien puesta en su sitio, contact paper y ya tengo una superficie brand-new y water-resistant.

Me tripea porque, de seguro, podré escribir con dry-erase markers y hacer anotaciones o dibujitos over and over and over again. Sino, puedo hacer dibujos permanentes sin preocuparme por joderla. Cuando me canse, tan fácil como peel and re-do.

Happiness. :)


Vianadaliz, Diego and Adriana like this.

  • Maria Elisa – love it! a mi q me gustar hacer esas vainas jijij
  • Francheska – Magnifique! Espectacular Ale. Me encantan estas cosas. Ya tengo de proyecto este fin de el de las crayolas y otro que encontré en la página de una pieza con rollos de papel de baño (aunque para ese voy a necesitar que Jean cag** bastante e irlos recopilando).

• Cuatro cosas que tienes que entender pa’ darte a respetar

Bueno es el pan y le comieron el culo dos veces.” – Desconocido

De un tiempo para acá, he escuchado a varias amistades mías que se han encontrado relacionadas a alguna persona que les drena lo mejor de ellos, y destapa lo peor a la vez. Todos son personas brillantes, pero el IQ no tiene nada que ver con asuntos como éste: en algún momento, a todos nos toca bregar con alguien a quien le cogemos algún tipo de cariño y, sin darnos cuenta, nos encontramos en una transición lenta, dolorosa y permisiva en la que, a son de suero, nos van perdiendo la consideración y venciendo nuestro poder racional sin que nos enteremos. Es cómico porque, si buscas los sinónimos de “desconsiderado”, encontrarás que uno de ellos es “irrespetuoso”. Así que podemos decir que, en la medida que se nos pierde la consideración, nos están faltando el respeto.

Pero en realidad no tiene nada de cómico. Al contrario, es totalmente agobiante demoralizador.

De hecho, puede pasar mucho tiempo sin que te des cuenta de cuánto daño te hace tener a esa persona cerca y, cuando por fin te das cuenta, puedes sentir mucha confusión. Te preguntas cómo rayos llegaste ahí, cómo permitiste que eso pasara, cómo no te diste cuenta antes e, incluso, te cuestionas qué tipo de persona eres ahora pues jamás hubieses esperado que una persona como tú se encontrara en esa posición. Es como si hubieses caído en las garras de una víbora (con manos) de la cual ahora no sabes cómo carajos zafarte.

Lo primero que tienes que saber es que no eres el primero, ni el único, ni el último a quién le pasa. Is not the fucking end of the world. Y lo segundo que tienes que saber es que sí, you can get the hell outta there. No es TAN difícil. Solo hay unas cosas que tienes que entender y tomar en cuenta: la intención, la interpretación, la responsabilidad y la acción.

• Intención

Comúnmente, podemos encontrarnos preguntándonos por qué una persona hace algo que nos afecta una y otra vez, cuál es su intención, si estará pichando pa’ loco o qué, si nos querrá provocar o joder, o tan siquiera si se dará cuenta de que lo que hace nos jode. Whatever.

Pongámoslo así: cada persona es un mundo, y cada cual tiene como fin encontrar su bienestar y felicidad. Es la verdad. Hay unos mundos que son empáticos con otros mundos y mantienen en cuenta cómo sus acciones impactan a los demás. Hay otros que, en lugar de mundos, parecen asterioides dando bandazos a lo loco sin consideración y sin mesura de lo que les rodea, but that doesn’t make them bad people. De hecho, a mí me gusta partir de la premisa que la humanidad, en esencia, es buena.

La cuestión es que, como el ser humano busca su felicidad y bienestar por naturaleza, si tú los haces sentir muy bien, te van a querer agarrar y tenerte cerca. Eso está cool, I mean,… Saber que tu presencia le brinda alegría a otra persona te hace sentir bien a ti también, y eso está genial. Ahora, cuando empezamos a dar de nosotros y ellos empiezan a chuparnos por ahí pa’ bajo, ahí es que la cosa se pone pelúa. ¿Lo harán sin querer o lo harán a propósito?

¿Sabes qué? Qué importa.

Hay sólo una cosa que te tiene que quedar bien clara de la intención de otros y es que JAMÁS vas a saber con 100% de seguridad cuál es exactamente, no importa si es adrede o no, ni lo que te diga la persona en cuestión. Jamás. Te pueden decir un embuste, te pueden decir la verdad, te pueden decir una verdad que en realidad es un embuste que se ha creído él/ella mism@, incluso, puedes tener una idea bastante cercana a la verdad, pero al final no va a importar. Nunca, NUNCA, vas a saber cuál es la intención 100% real por más que conozcas a una persona, e independientemente de si son intenciones buenas o malas, ello no les define su calidad como personas. Es necesario partir de esa premisa.

• Interpretación

Así como otros son un mundo, tú eres un mundo también compuesto de definiciones, complejos, emociones, perspectivas, experiencias, creencias, ego y otras 20 mierdas más. Eso significa que, para una misma situación, tú puedes asumir diferentes interpretaciones dependiendo del contexto en el que esté ubicado. Es así como, por ejemplo, si un extraño te dice “Qué guapa”, puedes pensar “ese cabrón me está ligando”, si te lo dice una buena amiga puedes pensar “me veo guapa sí, ¡yeah!”, si te lo dice una bicha que no te cae bien puedes pensar “que jodia sarcástica”, o si te lo dice un tipo que te gusta puedes pensar “OMG, ¿significa que está enamorado de mí?”.

La “intención de otros” está irónicamente ligada a “tu interpretación” en el sentido de que no siempre están alineadas, pero siempre surten un efecto. A lo mejor la intención del desconocido era meramente reconocer tu guapura para alagarte y tú lo cogiste como que el tipo es un bellaco y te ofendiste, o el tipo que te gusta te lo dijo porque le rapea a todas y ahora tú te ilusionaste pensando que tienes break y en verdad no. Who knows! Esa es la interpretación.

Lo tricky de la interpretación es que a veces, cuando se trata de “esa” persona cercana que apreciamos y nos perjudica, tendemos a justificar la posible intención: “es que no se da cuenta” o “es que él/ella es así” o “he/she doesn’t mean it” o “es que me da pena”. Más peligroso todavía es cuando te desahogas con terceros que te apoyan en esa justificación: “sí, es verdad, esa persona es buena, te lo estás cogiendo muy a pecho, no dejes que esas cosas te afecten, pichea”… You know what? Poetic Bullshit.

La justificación de las acciones de otros es una forma de interpretación que solo perpetúa y empeora un patrón de malos ratos. Si algo te hace sentir mal, te hace sentir mal y punto. Ese es el efecto que surte en ti sin importar las intenciones de la persona, ni su nobleza, ni cuánta pena te dé, ni si la persona vive en la-la land, o si malinterpretaste o no. Al final del día lo que importa es que, whatever that person is doing, te jode y está interfiriendo con tu felicidad y paz interior, y eso no es bueno para ti. Esa debe ser tu regla.

• Responsabilidad

Cuando uno es iluminado por la revelación del self-respect, uno se arma del espíritu de Aretha y rápido nos ponemos en las de “Diablo, mano… es verdad. ¡Ese(a) jodio(a) cabrón(a) hijo(a) de la gran puta que me martirizó la vida, no voy a permitir que me joda más!”. Entonces, sacamos el dedo para apuntar como si la culpa viniese en forma de balas y pudiesemos tirotear a alguien a puro deo.

Siempre es más fácil y más rico para nuestro ego poder inculpar a otro. Sin embargo, antes de que estés ready pa’ llenarte de odio y rencor sabroso, vamos a hablar claro: para que alguien pueda joder a alguien, necesita a alguien que se deje joder. ¿Cuántas veces sonreíste y dijiste que sí aunque no querías? ¿Cuánto diste y diste y cediste esperando algo a cambio? ¿Cuántas veces te hicieron esa bromita que te sabe a mierda, pero pichaste pa’ loco y no pasó nada? …

¿Y quién carajo sabe lo que pasa por tu cabeza más que tú? Nadie.

Así mismo como tú jamás podrás saber con seguridad las intenciones de las personas que interactúan contigo, esas personas tampoco tienen una idea 100% concreta de cómo tú recibes e interpretas lo que ellos hacen. Tu responsabilidad raya en admitir cuánto espacio y permiso diste para que otros te jodan y/o se aprovechen de ti. Muchas veces, la culpa es nuestra completita con todo y Cheez Whiz por no haber abierto la boca al respecto ni haber trazado la línea. Está bien, somos humanos. Eso pasa y no hay nada de malo en admitirlo. De hecho, es hasta más sanador. Digamos que, después de jaltarnos comiendo rencor, asumir nuestra responsabilidad en el asunto es como tomar Pepto Bismol: hace que todo sea digerible y llegue al toilet más rápido para flushearlo y nunca más volverlo a ver.

Es cuestión de tener un balance, ser racional y, sobretodo, ser honestos con uno mismo cuando se trata de en dónde fallamos.

• Acción


Honestly, I hate that word. “Acción”. Ugh. Significa que hay que hacer algo al respecto, y eso es lo más dificil siempre,… a menos que tengas una motivación.

Usualmente, la motivación viene cuando comprendes racionalmente que, por tu bien, tienes que hacer algo al respecto de verdad. Otros pueden saberlo, pero sencillamente no están ready para hacerlo por la razón que sea. Está bien, es un proceso y hay unos que llegan ahí antes que otros. Otros (como yo) necesitan esa gota que les colme el vaso bien cabrón para sentir la pasión de decir “PA’L CARAJO CON ÉSTO” y entonces asumir posturas. En fin, cada cual lo maneja a su manera. Al final, tarde o temprano habrá que hacer ALGO si es que quieres parar de dar el culito y darte a respetar para que tu bien esté por delante, y solo tú puedes decidir qué es lo mejor que le conviene a tus circunstancias siendo honesto contigo mismo.

Lo cool de la acción es que, cuando lo logras y dejas todo detrás de ti, puedes mirar para atrás y decir con placer “Wow… ¡me zafé! ¡Lo logré! ¿Cómo rayos estuve tan sumergido ahí? ¿Cómo no lo vi antes?” y se siente cabrón. Te sientes grande. Te sientes libre. Te sientes en paz.

¿Qué es lo mejor que debes hacer? Qué se yo. Tal vez llamar a capítulo a la persona y cantárselas, tal vez hacerle frente a la situación y trazar las líneas. Tal vez cogerte unas merecidas vacaciones. O tal vez cortarlo de tu vida for good y ya. Whatever. Lo importante es que entiendas que “nobody really wants to hunt you down”, y que tú eres responsable de no dejar que nadie te joda.

En pocas palabras, cuando alguien haga algo que te joda, ten en mente que, aunque a lo mejor su intención no es afectarte, al final del día sí te afecta. Podrás pataletear y quejarte cuánto quieras al respecto, pero la responsabilidad entera de que ello siga continuando recaerá sobre ti hasta el momento en que hagas algo al respecto.

No me lo inventé yo. Son cosas de la vida.

El respeto… el respeto es lo más importante.” – Seba


  • Alexis – Ale… Definitivamente lo acabo d leer todo y todo lo q dices es muy cierto, me encanto!!! Mas la parte donde dice “cuando se desahogan con terceros” y solamente viendo su punto d vista los apoyan en su justificación y dan los consejos d lo q ellos como tal actuarían q no necesariamente va con el caso q vive esta persona. La verdad es q like all you writes!!! TQM :-)
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